Brócoli y coliflor, ¿son diferentes o solo cambia el color?
  1. Nutrición
Crucíferas

Brócoli y coliflor, ¿son diferentes o solo cambia el color?

Admiten multitud de preparaciones, son fáciles de encontrar, baratos y saludables. Son hermanos bien avenidos, aunque difieren en algo más que la tonalidad de su carne. Y hay uno que aventaja al otro en diferentes terrenos

placeholder Foto: Foto: Unsplash/@louishansel.
Foto: Unsplash/@louishansel.

Brócoli y coliflor, coliflor y brócoli. Para muchos da igual porque, piensan, es la misma verdura pero con diferente color. Es verdad que ambas pertenecen a la familia de las crucíferas, tienen pocas calorías y muchos beneficios para la salud derivados, sobre todo, de su alto contenido en antioxidantes, fundamentalmente sulforafano –al que se le atribuye la propiedad de mejorar función cardiaca– e indol-3-carbinol, que son dos antioxidantes ricos en azufre.

El potencial anticanceroso de las crucíferas se ha explorado en múltiples estudios, como el publicado en 'Pharmacological Research', que después de una revisión exhaustiva de análisis epidemiológicos encontró que el 67% de estos (87 en este artículo) constataron una relación inversa entre el consumo de crucíferas y el riesgo de cáncer (pulmón, mama, colorrectal y próstata). O lo que es lo mismo: cuanto más hortalizas de estas se comen, menos posibilidades de padecer uno de esos tumores. Los autores piensan que ese efecto se debe a que el sulforafano mejora la eliminación de posibles carcinógenos del cuerpo y aumenta la formación de proteínas supresoras de tumores.

El verde del brócoli revela mayor contenido en carotenoides (luteína y zeaxantina), beneficiosos para la vista, y en vitamina K

A partir de este punto se establecen ciertas diferencias que van más allá del color, que, por cierto, “está asociado a la composición de carotenoides que tienen”, matiza el investigador Diego A. Moreno, del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC). “El color verde implica que tiene mucha más vitamina K -una taza de brócoli crudo contiene el 77% de la cantidad diaria recomendada frente al 14% que se encuentra en la coliflor-, y del que también dependen los contenidos de luteína y zeasantina, unos carotenoides con propiedades beneficiosas para la vista”.

Duelo de nutrientes

El brócoli aventaja a su hermana en contenido de vitamina C. Según la Base Española de Composición de Alimentos (BEDCA), el primero contiene 110 miligramos y frente a 47. “Con una taza de porción comestible de brócoli, tendríamos cerca del 90% de la cantidad diaria de vitamina C requerida”, advierte Moreno, mientras que con la coliflor baja un 60%, “una diferencia importante”.

placeholder Foto: Unsplash/@picoftasty.
Foto: Unsplash/@picoftasty.

El investigador sostiene que el poder antitumoral del brócoli es superior por ser más rico en glucorafanina y, “por tanto, tiene mayor capacidad de producir sulforafano que la coliflor”.

Por el contrario, la coliflor gana en vitamina B6 y en ácido pantoténico, vitaminas que son necesarias para la producción de hormonas sexuales, glóbulos rojos y para mantener la piel y el pelo sanos, entre otras.

Lo cierto es que, aun siendo muy similares, la ciencia se ha rendido al verde, y a las propiedades saludables ya indicadas se suma que es un alimento bajo en purinas, 70 mg por 100 g, apto para dietas hiperucémicas (contra el ácido úrico), que ayuda a reducir los ataques de gota, aconseja la Arthritis Foundation.

Además, todas las partes del brócoli tienen un alto valor nutritivo. Incluso los tallos y las hojas que se desechan podrían aprovecharse para elaborar alimentos funcionales, proponen científicos coreanos en un artículo aparecido en la revista 'Preventive Nutrition and Food Science'.

Al margen del terreno de la salud, ¿cuál se impone? Nuevamente, la supremacía del brócoli es innegable. En producción, triplica a la de la coliflor (541.448 toneladas frente a 147.330), un resultado que se repite en exportaciones.

El consumidor la prefiere a ella

placeholder Foto: iStock.
Foto: iStock.

Pero, en el plato, la coliflor es la preferida. En opinión de Diego Moreno, “la gente está más acostumbrada a ella: todo el mundo la ha comido, la conoce, sabe cómo huele y cómo cocinarla (rebozadas, salteada, al horno)”. Esto no quita que el brócoli vaya ganando seguidores poco a poco. El consumo per cápita es de un kilo y medio al año; mucho les parecerá a algunos, pero está lejos de los 7 kilos per cápita de Estados Unidos, según los datos que maneja la asociación +Brócoli.

Ponemos en un aprieto al investigador del CEBAS-CSIC para que confiese sus preferencias: “A mí me gusta más el brócoli, por el sabor, por su preparación y por sus beneficios sobre la salud”.

Verduras Detox Enfermedades
El redactor recomienda