Los mejores (y peores) alimentos para desintoxicar el hígado
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Combatir la mala nutrición

Los mejores (y peores) alimentos para desintoxicar el hígado

Es uno de los órganos más sensibles de nuestro cuerpo y por ello es imprescindible llevar buenos hábitos alimenticios para evitar su deterioro

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España es mundialmente conocida por su gastronomía basada en la popular dieta mediterránea. El doctor Emilio Martínez de Victoria, miembro del Comité Científico de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT), afirmaba en una entrevista que en España seguimos “conservando hábitos propios de esta dieta como el consumo de aceite de oliva, que nos diferencia de otros países del centro y el norte de Europa”. Sin embargo, según expertos de FINUT, tras analizar un sondeo llevado a cabo por IMOP-Berbés, casi el 40% de los españoles considera no llevar una buena alimentación o que esta podría ser mejor. Por su parte, la doctora Chahri, especialista en aparato digestivo en la Clínica Planas, indica que es crucial la “promoción de hábitos saludables para tratar las enfermedades asociadas al hígado”.

El hígado se encarga de ayudar a digerir los alimentos, almacenar energía y eliminar toxinas


La mala nutrición tiene un impacto directo en nuestra salud y es uno de los grandes problemas de la sociedad moderna. Según datos de la Comisión Europea, el sobrepeso y la obesidad en los estados de la Unión Europea oscila entre el 36% y el 56% para mujeres, y el 51% y el 69,3% para hombres. Entre las afecciones que predominan, derivadas de la obesidad y el sobrepeso, destaca la enfermedad cardiovascular, la enfermedad de hígado graso no alcohólico (EHGNA), algunos tipos de cáncer y múltiples trastornos psiquiátricos.

El hígado es el órgano de mayor tamaño dentro del cuerpo (después de la piel, por supuesto). Es el encargado de ayudar al organismo a digerir los alimentos, almacena energía y elimina toxinas. Entre las enfermedades más destacadas de este órgano, se encuentra la enfermedad de hígado graso no alcohólico, que está principalmente asociada a problemas de sobrepeso. Cuando este se encuentra sobrecargado, podemos notar que nos cuesta hacer la digestión, la piel seca e incluso apatía. Aunque, según la nutricionista Marina Almela Moore, “la mayoría de los problemas de hígado se deben al virus de la hepatitis C”.

Los mejores alimentos para la salud del hígado

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Sin embargo, esto puede evitarse llevando a cabo una alimentación equilibrada. Es recomendable introducir a nuestra dieta verduras crudas, alimentos fermentados (como el yogur o pan de masa madre), proteínas de calidad (cacahuetes, gambas, salmón, soja, pechuga de pavo o pechuga de pollo) o cúrcuma, que mejora la función hepática.

Las alcachofas o las semillas de girasol contribuyen a la limpieza y desintoxicación del hígado, y es recomendable consumirlas, aproximadamente, dos veces por semana. Se pueden aliñar con zumo de limón y cocinarlas al vapor o ingerirlas crudas.

La fermentación de los alimentos aporta bacterias beneficiosas a la flora intestinal. El sabor ácido de este tipo de alimentos favorece el cuidado del hígado. Se puede consumir, por ejemplo, ‘pickles’ de rábanos (lo que comúnmente conocemos como 'encurtido', que son los alimentos sumergidos en una solución de sal), que pueden servir de acompañamiento a las comidas principales.

El brócoli o el puerro son alimentos ricos en azufre, que es un elemento imprescindible en la segunda fase de detoxificación del hígado, el proceso de liberación de toxinas del organismo no especificadas que se acumulan en él.

El pepino es un alimento rico en agua y minerales que favorece la expulsión de tóxicos a través de la orina, además de ser un producto muy hidratante y bajo en calorías. Por su parte, los espárragos verdes también son beneficiosos para la eliminación de toxinas.

Consumir avena por las mañanas contribuye a mejorar el tránsito intestinal, da energía al cuerpo y ayuda a mantener un peso equilibrado


Los garbanzos aportan aminoácidos, que son los encargados de formar enzimas que intervendrán en la limpieza hepática. Se puede también consumir otro tipo de legumbres como los guisantes, siendo recomendable comerlos 3 o 4 veces a la semana, aproximadamente. Y algunos pescados como el salmón, las sardinas, el atún o la trucha son ricos en omega 3, lo que ayuda a reducir la inflamación y la grasa acumulada en el hígado.

Muchos expertos recomiendan también el consumo de avena por las mañanas, ya que ayuda a mejorar el tránsito intestinal, da energía al cuerpo y es bueno para mantener un peso equilibrado, lo que evita la aparición de hígado graso por problemas de sobrepeso.

En cuanto a productos líquidos, está demostrado también que el consumo de café reduce la proporción de enzimas anormales. De la misma manera, algunos lácteos como la leche ejercen de barrera protectora frente otros daños. Además, actualmente se está estudiando la eficacia del té verde a la hora de ayudar a que se acumule una menor cantidad de grasa en el hígado.

Los peores alimentos para la salud del hígado

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Debemos evitar los alimentos procesados, el exceso de grasas saturadas, los azúcares o los estimulantes. Estos suelen producir la acumulación de grasa en el hígado que deriva en enfermedades que suelen ser, en general, originariamente silenciosas.

Por tanto, no vale únicamente con ingerir alimentos beneficiosos para la salud, ya que es imprescindible no abusar de otros nocivos para el hígado. En este aspecto, debemos evitar:

  • el exceso de sal, porque aumenta la presión arterial y el riesgo de padecer hígado graso;
  • el azúcar, en referencia a refrescos azucarados, caramelos o dulces preparados con azúcar refinado;
  • comidas muy condimentadas,
  • alcohol, ya que produce un desequilibrio químico y una destrucción de células hepáticas que puede provocar hepatitis o cirrosis;
  • grasas saturadas, como la mantequilla, las carnes grasas, la mayonesa, las cremas de leche o los embutidos;
  • harina blanca y refinada;
  • frituras.

En conclusión, debemos ser conscientes de la importancia de una alimentación equilibrada para prevenir posibles enfermedades. Antonio Escribano, doctor especialista en endocrinología y nutrición y medicina deportiva, apunta que, además, “debemos controlar la cantidad adecuada de alimentos”. Para mantener una dieta equilibrada, detalla el doctor, debemos comer unas cinco piezas de frutas y verduras al día; cinco veces por semana pescado; cuatro veces por semana carne, una de ella roja; dos veces por semana patatas, y otras dos veces pasta y arroz. Este hábito “evita el sobrepeso y las sobrecargas en órganos como el corazón o el hígado”, concluye.

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