Cinco alimentos que tienen más calorías de las que imaginas
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A pesar de sus nutrientes

Cinco alimentos que tienen más calorías de las que imaginas

Pueden ser calóricos, pero también saludables. En este artículo vamos a ver cinco ejemplos de estos comestibles que nos aportan beneficios pero pueden disparar la báscula

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Foto: iStock.

Que un alimento sea calórico no significa que no sea saludable. Solemos utilizar las calorías como un indicador acerca de lo que debemos o no comer, cuando realmente hay otros factores que deberíamos tener más en cuenta (azúcares, grasas saturadas, conservantes…).

Si estamos siguiendo una dieta de adelgazamiento, obviamente no podemos excedernos de la cantidad de calorías diarias que nuestro nutricionista nos haya recomendado. También ocurre lo mismo si lo que buscamos es ganar peso, en este caso, miraremos la balanza desde el otro lado y buscaremos alimentos calóricos pero saludables.

Todos los ingredientes que vamos a nombrar a continuación tienen más de 300 calorías por cada 100 gramos. La clave para aprovechar sus beneficios sin que estas sean un problema es combinarlos con otros alimentos menos calóricos, de forma que tengamos un plato equilibrado y muy nutritivo. Tómalos en cantidades moderadas y compensa con el resto de la dieta.

El queso de cabra, las nueces o las pipas de calabaza son alimentos calóricos pero saludables

Queso de cabra

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Foto: iStock.

El queso de cabra es uno de los tipos de queso más calóricos que encontramos en el súper, pero también nos aporta bastantes beneficios que juegan a favor de nuestra salud. Al estar elaborado con leche de cabra, es bastante más digestivo que otras variedades, ya que su contenido en lactosa y caseína es menor que en aquellos elaborados con leche de vaca.

Por otro lado, también es una variedad buena para la vista, por su alto contenido en vitamina A, pero también para nuestras funciones cognitivas básicas. De esto se encarga el fósforo.

Según la Base de Datos Española de Composición de Alimentos, este tipo de queso tiene en torno a 400 calorías por cada 100 gramos de producto. Debemos vigilar su consumo si estamos tratando de llevar a cabo una dieta de adelgazamiento o si tenemos problemas de hipertensión, ya que tiene un contenido en sodio algo elevado. Por el resto de cosas, es un queso bastante saludable y con un sabor capaz de alegrar hasta la más triste de las ensaladas.

Nueces

Los frutos secos también son bastante calóricos, pero muy saludables, esto es algo que se cuenta a menudo cuando se habla de nutrición. De hecho, suelen estar recomendados en muchos casos: problemas cardiovasculares, colesterol, necesidades de calcio…

Dentro de este grupo, las nueces son unos de los frutos secos que más calorías contienen (en torno a 600 calorías por cada 100 gramos de producto). Sin embargo, tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y relajantes. También son muy buenas para mejorar la salud de nuestros huesos, nuestras capacidades cognitivas o incluso favorecer una correcta salud intestinal.

Como curiosidad, pueden incluirse en la dieta de las personas con diabetes tipo 2 gracias a su bajo índice glucémico.

Semillas de calabaza

Las semillas de calabaza se pueden utilizar en la fabricación de panes o repostería, además de tomarlas solas, a modo de pipas. Al contrario de lo que podríamos esperar de ellas, son bastante calóricas (más de 500 calorías por cada 100 gramos), pero son muy ricas en zinc, magnesio y grasas omega 3.

Sus valores nutricionales hacen de ellas un alimento muy adecuado para mejorar el colesterol, la salud del hígado, el sistema inmunológico o regular la insulina, entre otros beneficios.

Garbanzos

Las legumbres son otro tipo de ingrediente que aporta muchas ventajas a nuestro organismo pero que puede ser bastante calórico. Los garbanzos concretamente superan las 350 calorías, aunque el mayor problema en ellos reside en la forma de prepararlos. Si hacemos un cocido con 'pringá' (morcilla, chorizo, panceta…), estaremos consumiendo un alto contenido de grasas saturadas, colesterol y triglicéridos. Sin embargo, si los preparamos en ensalada o en hummus, adquieren un matiz mucho más saludable.

Atendiendo solamente a su propia composición e ignorando el resto de ingredientes que formen nuestro plato, los garbanzos son una gran fuente de proteínas vegetales. Además, también contienen mucha fibra, vitaminas del grupo B, hierro, potasio y magnesio.

Todo ello favorece que sean un alimento bueno para el tránsito intestinal, a la vez que nos ayudan a prevenir la anemia, mejorar el mantenimiento y la recuperación muscular, favorecer un mejor descanso e incluso mantener un buen estado de ánimo.

Aceite de oliva

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Por último, dejamos para el final el conocido como oro líquido: el aceite de oliva. Su fama es de reconocimiento mundial y es que este tipo de aceite, aunque excesivamente calórico (casi 900 calorías por cada 100 gramos) tiene unas propiedades nutricionales incomparables.

No debemos abusar de él si no queremos que la cantidad de calorías de nuestra dieta se dispare, pero un chorrito de aceite de oliva en nuestras comidas nos puede aportar grandes beneficios.

Por ejemplo, es un excelente aliado para nuestra salud cardiovascular. No solo ayuda a reducir el colesterol (en este caso debemos elegir el virgen extra), sino que también mejora la circulación y reduce el riesgo de enfermedades relacionadas con el torrente sanguíneo. Presume también de tener propiedades antiinflamatorias y anticancerígenas, gracias a su componente oleocantal, reconocido por la OMS con un tipo de sustancia favorable en caso de presencia de células cancerígenas en el organismo.

Fuera de la cocina, el aceite de oliva también es capaz de nutrir la piel y el cabello, por lo que es un excelente aliado no solo para cuidarnos por dentro, también que se refleje por fuera nuestro buen estado.

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