Identifican una mutación genética que podría evitar que la gente engorde
  1. Nutrición
Publicado en 'Science'

Identifican una mutación genética que podría evitar que la gente engorde

Los autores del nuevo estudio, que han analizado la secuenciación de más de 640.000 exomas humanos, han descubierto que el GPR75 podría ser una variante que proteja contra la obesidad

Foto: Foto de archivo. (iStock)
Foto de archivo. (iStock)

La grasa corporal es un rasgo altamente heredable y la obesidad a la que contribuye la grasa corporal está vinculada a diversas enfermedades humanas, como la diabetes, el cáncer y las cardiopatías. Aunque se sabe que los factores genéticos desempeñan un papel esencial en el equilibrio energético y la regulación de la grasa corporal, no se comprende del todo cómo los genes y las variantes raras de codificación pueden predisponer o proteger a los individuos de la obesidad. Comprender esto podría proporcionar una vía para desarrollar estrategias terapéuticas seguras y eficaces para tratar la obesidad.

Mediante la secuenciación de más de 640.000 exomas humanos (datos de 645.626 ciudadanos de Estados Unidos, Reino Unido y México), los investigadores han identificado variantes raras en la codificación de genes fuertemente asociadas al índice de masa corporal (IMC), incluida la variante GPR75, que confiere protección contra la obesidad en modelos de ratón.

El estudio masivo, publicado en la revista 'Science', ha encontrado esta variante genética rara que parece ofrecer una "protección sustancial" contra el aumento de peso.

placeholder Foto: iStock.
Foto: iStock.

Aproximadamente 1 de cada 2.500 personas portan una mutación particular del gen GPR75, lo que lleva a una sola copia funcional del mismo. Estar en este grupo poco común de personas se asocia con un peso corporal más bajo y un 54% menos de probabilidades de obesidad.

Estos resultados se deben a múltiples ascendencias, exposiciones ambientales y antecedentes genéticos, y sugieren que el GPR75 es uno de los muchos genes involucrados en el aumento de peso.

Nueva técnica de estudio

El trabajo de los científicos se basa en una técnica relativamente nueva llamada secuenciación del exoma completo, que puede ayudarnos a encontrar mutaciones en ciertos genes y, por lo tanto, revelar sus efectos.

En lugar de secuenciar todos y cada uno de los genes del genoma humano, la secuenciación del exoma se centra solo en los exones, que constituyen aproximadamente el 1% de todo el ADN. Los exones son las piezas que proporcionan instrucciones para las proteínas, lo que significa que cuando secuencia todo este subconjunto puede identificar mutaciones en las regiones codificantes de proteínas de cualquier gen.

Foto: Foto: iStock. Opinión
Secuenciar tu genoma tiene un enorme potencial clínico
Dr. Ángel Durántez y Dr. Luis Izquierdo

Estas variaciones son generalmente bastante raras, pero cuando se encuentran, 'autoidentifican' los genes causantes.

"Los principios del descubrimiento ejemplificados en el estudio de Akbari van más allá del control del peso corporal y la obesidad", señalan los investigadores de enfermedades metabólicas Giles Yeo y Stephen O'Rahilly, que no participaron en el estudio.

"Es probable que la secuenciación del exoma humano a escala se convierta en un punto de entrada cada vez más importante para el descubrimiento de conocimientos mecánicos sobre la biología de los mamíferos", añaden.

Identificados 16 genes vinculados a la masa corporal

Con este método, el equipo identificó 16 genes que estaban vinculados tanto a mutaciones del exón como a la masa corporal de una persona. Cuatro de los genes ya se habían encontrado en estudios previos sobre el aumento de peso y se sabe que influyen en el apetito, lo que sugiere que los autores están en el camino correcto.

De todas las mutaciones, las variaciones en el gen GPR75 tuvieron el mayor efecto sobre el índice de masa corporal de una persona. Las personas portadoras de mutaciones que solo inactivaban una copia de este gen pesaban en promedio 5,3 kilogramos menos.

placeholder Foto: iStock.
Foto: iStock.

En más pruebas de laboratorio, cuando los ratones carecían de una sola copia de este gen, los animales aumentaron un 25% menos de peso que aquellos con el gen GPR75 en pleno funcionamiento. Cuando los ratones carecían de ambas copias del gen, por otro lado, ganaban un 44% menos de peso.

"Aunque no está claro si la delgadez de estos animales se debe a los efectos sobre la ingesta, el gasto de energía o ambos, este estudio establece que GPR75 está involucrado en el control del balance energético y que la inhibición de su señalización podría resultar en una pérdida del peso corporal", apuntan Yeo y O'Rahilly.

Todavía hay muchas preguntas que deben responderse sobre GPR75, pero el nuevo descubrimiento es un comienzo prometedor.

Los genes 'delgados'

En otras ocasiones, varios estudios han identificado ciertos genes 'delgados' en humanos que impiden que los ratones aumenten de peso.

Por ejemplo, la revista 'Cell' publicó un ensayo en el que se estudiaban datos genéticos de más de 47.000 personas en Estonia para identificar un gen relacionado con la delgadez que puede desempeñar un papel en la resistencia al aumento de peso en estas personas delgadas metabólicamente sanas. Y mostraron que la eliminación de este gen da como resultado moscas y ratones más delgados, además de que han puesto al descubierto que su expresión en el cerebro puede estar involucrada en la regulación del gasto de energía.

Foto: Foto: Unsplash/@bill_oxford.

Aun así, averiguar si ese vínculo es causal o simplemente una coincidencia es un asunto complicado, especialmente porque estos genes probablemente están trabajando en conjunto con otros factores genéticos y ambientales para controlar nuestro peso corporal.

Obesidad
El redactor recomienda