Estos suplementos hacen mucho por la salud de tus pulmones
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Vitaminas y minerales

Estos suplementos hacen mucho por la salud de tus pulmones

Un adecuado aporte de nutrientes es un escudo protector contra muchas enfermedades. Asma, EPOC, covid, tabaquismo son patologías respiratorias que pueden mejorar con ciertos complementos nutricionales. Esto dice la ciencia

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Las temperaturas están a la baja y el frío ya se nota por las noches. Todavía no es la temporada de gripe, pero sí de catarros y de covid (aunque en niveles muy bajos, el SARS-CoV-2 sigue entre nosotros). Además, llueve poco, por lo que la calidad del aire no es buena, y si miramos hacia la isla de La Palma, los gases y cenizas que emite el volcán desde hace más de un mes complican la respiración de sus habitantes. Todas estas condiciones afectan a nuestros pulmones, y el impacto es aún mayor para quienes tienen asma, EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) o son fumadores.

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Cuando hay un problema respiratorio, el médico es quien debe decidir cuál es el tratamiento más adecuado y ofrecer unas pautas de estilo de vida. Ahora bien, mantener un buen estado nutricional, que garantice el aporte necesario de vitaminas, minerales y micronutrientes, es una excelente estrategia de salud en general, y para la función pulmonar en particular, como confirman diferentes estudios. Además, también existe información científica sobre los beneficios de ciertas vitaminas y minerales en los pulmones, y por ello, tal vez, sea una buena idea tomar un suplemento. Estas son las que acumulan más evidencias.

Vitamina C

Es un potente antioxidante, antiinflamatorio e inmunomodulador, y estas tres propiedades justifican su utilidad para la salud pulmonar.

Su eficacia para prevenir los resfriados es un mantra que se repite desde hace décadas, aunque muchos cuestionan su veracidad. Lo que sí está demostrado es que los suplementos de vitamina C acortan la duración de las infecciones respiratorias y reducen la mortalidad por enfermedades del aparato respiratorio.

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La utilidad de la vitamina C para prevenir y tratar el covid-19 está confirmada, y los fumadores con niveles altos de ácido ascórbico en la sangre tienen mejor función pulmonar.

La cantidad diaria recomendada es de 90 mg los hombres y 80 mg las mujeres (100 g de naranja tienen 50 mg, 59 miligramos el kiwi y 44 mg el brócoli cocido), aunque el Instituto Linus Pauling apuesta por llegar hasta los 400 mg en mayores de 50 años con el fin de fortalecer su sistema inmunológico. No obstante, la cantidad se puede aumentar -de manera segura- hasta los 2 o 3 gramos diarios si hay una infección viral, dado que los niveles de ácido ascórbico en sangre disminuyen rápidamente en situaciones de estrés (infecciones, traumatismos o intervenciones quirúrgicas).

Una investigación propone tomar vitamina C en liposomas (pequeñas esferas) porque su biodisponibilidad es mayor.

Vitamina D

Su fama ha crecido de manera exponencial a raíz de la pandemia y los estudios sobre su impacto en la inmunidad se han multiplicado. Un metaanálisis que incluye a 4.818 pacientes con EPOC correlaciona niveles más bajos de vitamina D con enfermedad pulmonar más grave y exacerbaciones. Y en covid se ha constatado una relación directa entre la infección y los niveles bajos de esta vitamina.

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La deficiencia de vitamina D prevalece en todo el mundo, y muchas personas se beneficiarían de un suplemento, especialmente las que corren mayor riesgo de deficiencia, como quienes padecen obesidad o diabetes y los fumadores de más de 65 años.

Magnesio

Este mineral está implicado en funciones vitales en el cuerpo, incluida la pulmonar. El magnesio ayuda a relajar las células del músculo liso de los bronquios y reduce la inflamación pulmonar, por ello puede favorecer a las personas con enfermedades pulmonares.

El 10% de las personas con asma tiene déficit de magnesio, que influye en la función pulmonar

Los afectados por problemas respiratorios tienen más probabilidades de presentar déficit de magnesio. Un estudio en 50 personas con asma crónica encontró que el 10% tenía falta de él. Además, la función pulmonar fue significativamente menor entre aquellos con deficiencia de magnesio que entre los asmáticos con niveles normales.

Otro trabajo en 120 personas encontró que los asmáticos con niveles bajos de este mineral tienen más síntomas graves de asma y ataques más frecuentes.

Tomar suplementos de magnesio puede ayudar a mantener niveles saludables del mineral. Algunas formas de magnesio son más absorbibles que otras, por ejemplo, el glicinato de magnesio se absorbe mejor que el óxido de magnesio.

Omega-3

Los beneficios de este tipo de ácidos grasos se relaciona con la prevención cardiovascular, pero también con determinados tipos de cáncer (mama, colon, próstata) y para reducir la inflamación crónica. Pero hay otras investigaciones, como el estudio CARDIA, que relacionan niveles bajos de omega-3 con un mayor riesgo de asma, y a la inversa, una buena ingesta de estas grasas reduce la posibilidad de desarrollar EPOC.

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Sin embargo, como casi siempre sucede, otros trabajos no encuentran ningún beneficio en este sentido, como el publicado en la revista de la 'Sociedad Americana de Tórax', que después probar los suplementos en adultos jóvenes con obesidad y asma no encontró ningún efecto positivo; por ello, dicen los autores del artículo, no se pueden recomendar para prevenir el asma.

Multiminerales

Magnesio, zinc y selenio son minerales considerados beneficiosos para la salud de los pulmones, entre otras razones por su efecto antioxidante. Está comprobado que las personas con asma o EPOC tienen niveles más bajos de zinc y de selenio, pero, además, también se asocian con más infecciones respiratorias y más graves y mortalidad por covid-19.

También se relacionan los niveles de zinc con el cáncer de pulmón. El análisis de los datos de 5.435 participantes (todos ellos mayores de 55 años) del Estudio Róterdam encontró que una mayor ingesta de zinc en la dieta se vincula con una reducción del 42% de la posibilidad de desarrollar cáncer de pulmón.

NAC

La N- acetilcisteína es un antioxidante que se produce naturalmente en cuerpo. Contribuye a reducir la inflación relacionada con el asma y hay estudios que dicen que los suplementos son una ayuda de los tratamientos de la EPOC.

Está presente en muchos medicamentos mucolíticos (los utilizados para eliminar la mucosidad).

Vitamina E

La vitamina E ayuda a mejorar algunos síntomas del asma y la función pulmonar. La cara B es que, según reportan científicos italianos en un trabajo en 'Scientific Reports', los suplementos de vitamina E pueden aumentar el riesgo de cáncer de próstata.

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