Aunque este término culinario suene muy complejo y sofisticado, no esconde ninguna técnica complicada. Simplemente se trata de cortar en dados pequeños de mismo tamaño una hortaliza.

Efectuar esta operación adecuadamente con una cebolla sin llorar un mar de lágrimas ni llevarse un dedo en el proceso está al alcance de cualquiera siguiendo estos pequeños trucos que os mostramos paso a paso en el siguiente vídeo.

Cómo cortar un cebolla en brunoise

Pasos

  1. Pela la piel exterior de la hortaliza y córtala en dos longitudinalmente.
  2. Posa la base cortada sobre una tabla, de esta manera quedará bien estable.
  3. Fíjate en la zona donde crecen las raíces y haz cortes verticales paralelos entre sí, sin llegar al final. La zona de la raíz mantendrá los cortes unidos.
  4. Coloca la mano plana sobre la media cebolla para que no se mueva y ahora haz tres cortes horizontales de abajo arriba.
  5. Por último corta de nuevo de manera vertical de derecha a izquierda. De forma sencilla obtendrás cubitos de cebolla de igual tamaño.​

El truco final

Cuanto más afilado esté el cuchillo, menos sustancias irritantes saldrán proyectadas y de esta manera evitarás el incómodo picor y lagrimeo de ojos.