Este plato típico andaluz de origen árabe combina a la perfección la mezcla dulce-salado. Su textura ligera, jugosa y crujiente lo convierte en un aperitivo perfecto para comer con los dedos.

Se acompaña habitualmente con miel de caña, un tipo de melaza que se extrae de la caña de azúcar y que se diferencia de la miel de flores por su sabor que recuerda ligeramente al regaliz. Las berenjenas pueden cortarse en rodajas o bastones, según se prefiera, y tras salarlas y enharinarlas se fríen en un baño de aceite muy caliente; poca cantidad a la vez para conseguir que queden crujientes por fuera y jugosas por dentro. Un manjar económico para picar o como acompañamiento de cualquier plato sustituyendo a las clásicas patatas fritas.

Bastones de berenjena frita con miel de caña

Preparación: 20 minutos + 30 minutos de remojo. Dificultad: Fácil. Coste: Económico. Comensales: 4

Ingredientes

  • 2 berenjenas
  • 3 cucharadas de miel de caña
  • 5 cucharadas de harina
  • 1 cucharada de sal
  • Aceite de oliva para freír

Bastones de berenjena fritos. (Snaps Fotografía)
Bastones de berenjena fritos. (Snaps Fotografía)


Elaboración

  1. Retira las hojas y el tallo de la berenjena, córtala en dos longitudinalmente sin retirar la piel y haz cortes transversales para formar bastones.
  2. Vierte 5 cucharadas de harina en una bolsa y sazónala con una cucharada sopera de sal.
  3. Añade las berenjenas por tandas y sacude para que se impregnen de una fina película de harina. Repite la operación hasta cubrir todos los bastones.
  4. Calienta aceite abundante en una freidora o en una cazuela y fríe las berenjenas de 5 en 5.
  5. Sécalas sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa.
  6. En el último momento antes de servirlas, añade un poco de miel de caña sobre las berenjenas recién fritas.

El truco final

Si no encuentras miel de caña, puedes utilizar miel de abejas o melaza, reducción de Pedro Ximénez o caramelo líquido.