Pocas cosas hay más famosas en Madrid que las patatas bravas (con disculpas del Museo del Prado y del cocido madrileño). Si no las has probado, deberías hacerlo y, además, en muchos sitios te las ponen gratis como tapa.

Pero si quieres probarlas sin salir de tu casa, no vas a tener ningún problema porque esta receta es la auténtica y genuina, además de la excusa perfecta para servirte una cerveza bien fresquita y disfrutar de un buen aperitivo de domingo cualquier día de la semana.

Te pueden quedar igual de ricas. (Imagen: Snaps Fotografía)
Te pueden quedar igual de ricas. (Imagen: Snaps Fotografía)

Tiempo de preparación: 20 minutos Dificultad: Fácil Comensales: 2

Ingredientes

  • 2 patatas grandes (o 3 medianas)
  • Aceite para freír
  • Sal
  • 2 dientes de ajo
  • 75 ml de aceite de oliva
  • 30 g de harina
  • ½ cucharada de pimentón dulce
  • ½ cucharada de pimentón picante
  • 250 ml de agua
  • Sal

Foto: Snaps Fotografía
Foto: Snaps Fotografía

Instrucciones

  1. Pela y corta las patatas en trozos más bien grandecitos.
  2. Fríelas en abundante aceite hasta que estén doradas. Deja que escurran el exceso de aceite sobre un papel de cocina.
  3. Mientras tanto, prepara la salsa. Para ello, pela y corta dos dientes de ajo y ponlos en una sartén con el aceite. Dóralos.
  4. Añade la harina y el pimentón, a fuego bajo para que este no se queme, y mezcla bien.
  5. Echa el agua, remueve bien y deja reducir a fuego medio, sin dejar de remover, hasta que espese y la salsa tenga la consistencia deseada.
  6. Sirve las patatas con la salsa por encima.