Las berenjenas en contacto con el aire se oxidan y oscurecen con mucha rapidez una vez cortadas. No tiene importancia si las añadimos a un guiso, como un estofado o un pisto, pero en el caso en que queramos asarlas o freírlas y que queden muy blancas podemos seguir estos sencillos pasos. No solo conseguiremos que mantengan su color original, sino que también eliminaremos el ligero sabor amargo y les aportaremos el punto adecuado de sal.

Cómo blanquear y evitar el amargor de las berenjenas

Pasos

  1. Corta las berenjenas en rodajas, bastones o cubos dependiendo del uso que les vayas a dar.
  2. Prepara un bol con agua fría suficiente para que cubra las hortalizas.
  3. Vierte una cucharada sopera de harina de trigo y una cucharada de sal en el agua. Mezcla hasta que se disuelvan por completo y no quede ningún grumo.
  4. Sumerge las berenjenas en la mezcla y déjalas a remojo durante 30 minutos.
  5. Escurre las rodajas y sécalas sobre papel de cocina para retirar todo el líquido.

El truco final

Escoge berenjenas de piel brillante y carne densa, su sabor y textura serán más suaves.