Los garbanzos son unas leguminosas secas que necesitan rehidratación para poder ser cocinadas adecuadamente. Para que esta operación sea más rápida y sencilla, añade una cucharadita de bicarbonato al remojarlos, sobre todo si el agua es muy caliza. Necesitarás al menos 3 veces el volumen de agua con respecto al de garbanzos ya que estos triplican su volumen en las 8 horas que permanecen en líquido. Utilizando bicarbonato con moderación conseguimos reducir los tiempos de cocción con excelentes resultados.

No olvides aclarar bien las legumbres antes de cocerlas para que no afecte a su sabor.

Cómo remojar y cocer legumbres

Ingredientes

  • 300 g de garbanzos
  • 1 litro de agua
  • 5 g de bicarbonato

Elaboración

  1. Vierte los garbanzos en un recipiente profundo donde quepan holgadamente y aumentarán de tamaño al rehidratarse.
  2. Cubre con agua y añade los 5 g de bicarbonato sódico.
  3. Remueve con una cuchara hasta disolución completa.
  4. Deja en remojo las legumbres durante 8 horas o toda una noche si las vas a cocinar de un día para otro.
  5. Escurre los garbanzos y lávalos bien bajo el grifo de agua fresca antes de cocerlos.

El truco final

Lava bien las legumbres para evitar que adquieran un color verdoso durante la cocción. Si la temperatura exterior es elevada, déjalas en remojo en la nevera.