La mezcla del queso con los frutos rojos es siempre un acierto, pero si encima lo juntamos todo en un bizcocho, tendremos un esponjosísimo desayuno del que no quedarán ni las migas.

El queso ricotta es suave y cremoso, por lo que no dará sabor al bizcocho pero sí le aportará una textura increíble que hará la boca agua a más de uno. En cuanto a los arándanos, deben ser frescos (no deshidratados) y mejor cuanto más dulces, así que no los busquéis muy verdes.

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.


Tiempo de preparación: 1 hora Dificultad: Media Coste: Económico Comensales: 8

Ingredientes

  • 3 huevos
  • 175 g de azúcar
  • 195 g de harina
  • ½ sobre de levadura
  • 1 pizca de sal
  • 150 g de mantequilla
  • 150 g de queso ricotta
  • 120 g de leche entera
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 125 g de arándanos frescos

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.

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Elaboración

  1. En un bol, bate los huevos con el azúcar hasta que este último esté completamente integrado. Derrite la mantequilla al microondas y añádela a la mezcla. Echa también el queso, la leche y el extracto de vainilla y mezcla bien usando unas varillas mezcladoras.
  2. Por otro lado, mezcla la harina, la levadura y la sal y tamízalos usando un chino o tamiz. Añádelo a la mezcla y bate bien hasta que no queden grumos y tengas una masa homogénea.
  3. Continúa añadiendo los frutos rojos a la masa y remueve con una cuchara y con mucho cuidado, haciendo movimientos envolventes, para que los arándanos se repartan sin romperlos.
  4. Unta un molde redondo con un poco de mantequilla derretida para evitar que se pegue el pastel y echa la masa.
  5. Mételo al horno durante 45-50 minutos a 180º, con calor arriba y abajo. Sácalo y deja enfriar por completo en una rejilla antes de desmoldar.

El truco final

Sabrás que el bizcocho está hecho cuando al pincharlo con una aguja de cocina, esta salga limpia.