Hay vida después de la quiche en el mundo de las tartas saladas. Te traemos una opción más sencilla y ligera, que conquistará tu vista y tu estómago. Con una masa de hojaldre y un poco de imaginación, prepara un entrante sorprendente que combina dulce y salado en una mezcla de fruta, hortalizas y queso.

Hoy hemos elegido el puerro como ingrediente principal ya que su sabor es ligeramente dulce, sobre todo ahora en primavera. Utiliza solo la parte blanca y no tires las hojas verdes, resérvalas para añadirlas en caldos y fondos o para preparar atadillos de hierbas. La pera y el contraste salado del queso hacen que esta tarta crujiente sea ideal para tomar con una ensalada o para acompañar un asado de ave o cerdo.

¡No lo pienses más y prueba a hacerla, su combinación de sabores te sorprenderá!

Tarta fina de pera, puerro y parmesano


Tiempo de preparación: 40 minutos Dificultad: Fácil Coste: Económico Comensales: 4

Ingredientes

  • 1 lámina de hojaldre rectangular
  • 3 puerros grandes
  • 2 cucharadas sopera de aceite de oliva
  • 2 peras conferencia grandes
  • 100 g de queso manchego rallado

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.

Elaboración

  1. Precalienta el honor a 180 ºC.
  2. Calienta dos cucharadas soperas de aceite de oliva en una sartén, añade los puerros cortados en rodajas (solo la parte blanca) y póchalos a fuego suave hasta que queden muy tiernos. Déjalos enfriar.
  3. Pela, descorazona y corta las peras en láminas finas.
  4. Extiende la masa de hojaldre, fondea un molde y recorta el sobrante pasando el rodillo sobre el borde.
  5. Pincha toda la superficie de la masa con un tenedor para evitar que el hojaldre suba demasiado.
  6. Cubre con una capa de puerros y pon láminas de pera encima de manera decorativa.
  7. Ralla el queso manchego sobre las peras y hornea a 180º durante 30 minutos o hasta que la masa esté crujiente y el queso fundido.

El truco final

Haz esta receta sin necesidad de molde, extiende la plancha de hojaldre y añade los ingredientes como si se tratara de una pizza. Para que las peras no se oxiden una vez cortadas, sumérgelas en agua con un chorrito de limón.