La lubina se considera un pescado blanco o semigraso según la época del año en que se pesque. Su nombre viene del latín lupus ya que, como su homónimo terrestre, se considera un depredador de los mares. Se alimenta de crustáceos, marisco de pequeño tamaño y erizos de mar, lo que confiere a su carne un sabor fino y una textura muy delicada.

Es una especie que se encuentra en el mar en estado salvaje pero que también se cría en piscifactoría, cuya producción anual en Europa ronda las 100.000 toneladas lo que permite su consumo durante todo el año.

Exquisita en papillote, en salsa o envuelta en hojaldre, hoy la preparamos sobre un lecho de patata, cebolla y tomate. Aderezada con un poco de aceite y vino blanco, la sencillez de los ingredientes no hará más que resaltar el sabor suave y fresco del pescado.

Lubina al horno


Tiempo de preparación: 50 minutos Dificultad: Fácil Coste: Económico Comensales: 2

Ingredientes

  • 1 lubina de ración limpia
  • 3 patatas
  • 1 cebolla
  • 2 tomates en rodajas
  • 50 ml de vino blanco
  • 50 ml de caldo de pescado

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.

​Elaboración

  1. Precalienta el horno a 180º.
  2. Pela y corta 3 patatas en rodajas finas. Disponlas rodajas en una fuente de manera que queden bien extendidas, añade sal, un chorrito de aceite de oliva y otro de vino blanco.
  3. Cubre las patatas con las rodajas finas de cebolla y de tomate. Sala de nuevo y aliña con aceite.
  4. Introduce la fuente en el horno durante 30 minutos o hasta que las patatas estén tiernas.
  5. Una vez que las hortalizas están cocinadas, retíralas del horno y pon la lubina sobre ellas.
  6. Añade un poco de aceite, el resto de vino blanco. Condimenta el pescado con sal.
  7. Introduce en el horno durante 15 minutos adicionales en el caso que sea un pescado de ración.

El truco final

En función del tamaño de la pieza de pescado aumenta el tiempo de horneado a razón de 20 minutos por kilo de peso.