La sangría es una refrescante bebida alcohólica típicamente española que se elabora con vino, fruta, azúcar en algunas ocasiones, licor o incluso cava o sidra. La palabra sangría vendría de sangre por el brillante color granate que le confiere el vino tinto, aunque también puede hacerse con vino blanco. Se consume en España desde finales del siglo XIX y se suele utilizar un vino joven afrutado mezclado con azúcar, cítricos y frutas de verano.

En la receta de hoy, dejamos macerar las frutas cubiertas de azúcar para que suelten su jugo natural; de esta manera no hay necesidad de añadir bebidas con gas carbónico y conseguiremos un sabor más natural. Bébela sin demora para que la fruta no tenga tiempo de fermentar debido a la acción del azúcar y el alcohol, así conseguirás una bebida ligera fresca y afrutada para disfrutar en buena compañía este verano.

Sangría

Tiempo de preparación: 20 minutos + 2 horas de enfriado Dificultad: Fácil Coste: Económico Comensales: 4

Ingredientes

  • 1 litro de vino tinto
  • 200 g de fresas
  • 2 naranjas
  • 2 melocotones
  • 50 g de azúcar

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.

​​

Elaboración

  1. Corta las naranjas en dos y luego en rodajas finas sin quitarles la piel.
  2. Disponlas en un recipiente con tapa bien extendidas.
  3. Añade las fresas cortadas en cuartos y los melocotones troceados.
  4. Cubre toda la superficie de la fruta con 50 g de azúcar.
  5. Deja marinar en el frigorífico una hora al menos hasta que la fruta haya soltado su jugo.
  6. Añade el vino y refrigera durante una hora para que se mezclen los sabores.
  7. Sirve en una jarra con la fruta.

El truco final

Congela parte de la fruta troceada. Una vez helada, añádela a la sangría para enfriarla en lugar de añadir hielo.