Con permiso de la fabada, hoy en día el cachopo es el rey de la gastronomía asturiana, sobre todo con el reciente boom que se está viviendo en toda España donde se realizan hasta jornadas del cachopo de carácter anual para disfrutar de este suculento plato.

El cachopo se ha convertido en un plato gourmet, sobre todo si elegimos un buen jamón ibérico y unos quesos asturianos de calidad. El cabrales suele ser uno de los escogidos, aunque por su sabor no gusta a todos; siempre se pueden elegir otros quesos, acordes a los gustos de cada uno, para disfrutar de este plato y de todo su potencial acompañado con su buena ración de patatas fritas caseras y de pimientitos asados.

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.


Tiempo de preparación: 30 minutos + reposo Dificultad: Media Coste: Medio Comensales: 2

Ingredientes

  • 4 filetes de ternera cortados muy finos
  • 4 lonchas de jamón ibérico
  • Queso cabrales
  • 2 lonchas de queso que funda fácilmente
  • 1 huevo
  • Harina
  • Pan rallado
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • 2 patatas pequeñas
  • Pimientos del piquillo verdes
  • Sal gorda

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.


Elaboración

  1. Comienza pelando y cortando las patatas para hacer patatas fritas. Añádeles sal de manera uniforme y échalas en una sartén con abundante aceite caliente. Fríelas hasta que estén tiernas y doradas por ambos lados. Sácalas escurriendo bien el exceso de aceite y resérvalas.
  2. Por otro lado, pon los pimientos en un plato y añádeles un chorro de aceite de oliva. Ásalos al microondas durante 5 minutos a máxima potencia. Reserva.
  3. Para preparar el cachopo, echa sal a los filetes de ternera, pero no en exceso puesto que, al añadirle el jamón, no será necesaria mucha. Pon un filete y coloca encima una loncha de jamón serrano, una loncha de queso para fundir, un poco de cabrales y otra loncha de jamón serrano encima de los quesos. Acaba cerrando con otro filete de ternera.
  4. Repite el proceso con el otro cachopo y cuando los tengas listos los dos, rebózalos en harina por todas partes. Después, mételos en un plato con huevo batido y empápalos bien por todas partes para acabar pasándolo a otro plato con pan rallado y rebozándolo muy bien en él.
  5. Pon un par de dedos de aceite en una sartén y, cuando esté caliente, fríe el cachopo hasta que se dore por los dos lados.
  6. Sirve caliente con guarnición de patatas y pimientos a los que puedes añadir un poco de sal gorda por encima.

El truco final

Golpea la carne con una piedra para romper las fibras y que quede más tierna.