El ají es un plato clásico de la cocina peruana elaborado habitualmente con pechuga de gallina cocida y deshilachada. Se cree que es una fusión entre ingredientes de las culturas españolas y quechuas. El ají es una variedad de pimiento o guindilla picante que le da nombre a este plato y que le aporta un aroma dulce y picante a la vez. Aunque la receta tradicional se elabora con gallina, en esta ocasión lo sustituimos por pechuga de pollo.

Otra opción para un día festivo sería sustituir la gallina por pintada, de carne fina y delicada. Acompañado de arroz, patatas cocidas, huevo y aceituna el ají será un plato exótico, éxito seguro en tu mesa este verano.

Ají de pollo

Tiempo de preparación: 40 minutos Dificultad: Fácil Coste: Medio Comensales: 4

Ingredientes

  • 2 pechugas de pollo
  • 1 litro de caldo de ave
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 2 cebollas dulces
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de pasta de ají amarillo
  • 50 g de nueces pecanas pulverizadas
  • 3 rebanadas de pan de molde
  • 50 ml de leche evaporada
  • 1 cucharada de queso parmesano
  • 2 huevos duros
  • 4 patatas cocidas
  • 3 cucharadas de aceitunas negras sin hueso

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.

Elaboración

  1. Cocer las pechugas de pollo en un caldo a fuego suave hasta que quede tierna durante 15 minutos aproximadamente.
  2. Desmigar el pollo con los dedos hasta que queden hebras. Reservar.
  3. En una sartén con dos cucharadas de aceite, rehogar la cebolla y el ajo picados hasta que queden tiernos.
  4. Una vez pochados, añadir la pasta de ají, las nueces pulverizadas, el pan de molde. Desmigar con una cuchara y añadir la leche evaporada. Incorporar el queso parmesano pulverizado y cubrir con un poco de caldo de cocción del pollo.
  5. Cocer hasta que espese.
  6. Incorporar el pollo deshilachado y calentar.
  7. Servir con las patatas cocidas cortadas en rodajas, los huevos laminados y las aceitunas negras.

El truco final

Si prefieres hacer esta receta con gallina, cuécela a fuego suave y retira la piel y los huesos antes de desmigar la carne en filamentos.