En México se denomina pico de gallo a una mezcla de tomate, cebolla y chiles cuyos colores corresponden con la bandera de dicho país. Acompañan a muchos platillos de la gastronomía mexicana y suelen servirse con totopos o quesadillas. Hoy sustituimos la cebolla blanca por una morada y los chiles o jalapeños por guindilla. Lo usaremos como aderezo de unos mejillones cocidos con vino blanco, para darles un sabor explosivo sin añadir nada de grasa.

Su consumo nos aporta altas dosis de vitamina B12, selenio, manganeso, yodo, hierro y omega 3. La proteína magra de 15 mejillones frescos equivale a la de un bistec, pero aportando la mitad de calorías. Dale un subidón a tu nivel de energía con esta tapa ligera, estimulante y repleta de nutrientes.

Mejillones con pico de gallo

Tiempo de preparación: 20 minutos Dificultad: Fácil Coste: Económico Comensales: 4

Ingredientes

  • 1 kilo de mejillones
  • El zumo de un limón
  • 1 cucharada de perejil fresco picado
  • 1 tomate
  • 1 guindilla
  • 1 vaso de vino blanco

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.

Elaboración

  1. Rasca, limpia y quita las barbas de los mejillones.
  2. En un recipiente mezcla el zumo de un limón con una cucharada de perejil fresco picado.
  3. Añade un tomate y una cebolla morada picados. Incorpora una guindilla troceada muy finamente.
  4. Mezcla todos los ingredientes y añade sal.
  5. Vierte los mejillones en una cazuela profunda, riégalos con un vaso de vino blanco. Cubre con una tapa y espera a que se hayan abierto todas las conchas.
  6. Escurre los mejillones y añade el pico de gallo encima.

El truco final

Cuece los mejillones en el microondas poniéndolos en un recipiente amplio de manera que queden todos extendidos. Tápalos y conecta a máxima potencia durante 5 minutos o hasta que queden todos abiertos.