El final del verano y hasta el comienzo del otoño también es época de helados y, aunque ya los tenemos disponibles en tiendas y supermercados durante todo el año y no renunciamos a ellos ni aunque estemos en pleno enero, no hay nada como disponer de un poco de tiempo libre y preparar nuestros propios helados caseros.

Con una polera sencilla que podréis encontrar en cualquier bazar y un poco de fruta, tendréis listos estos polos de mango que resultan especialmente cremosos gracias a la leche de coco. Además, no llevan nada de azúcar, por lo que casi seguro se convertirán en vuestro postre favorito de la temporada.

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.

Tiempo de preparación: 10 minutos + congelado Dificultad: Fácil Coste: Económico Comensales: 6

Ingredientes

  • 1 mango en su punto de maduración
  • 1 lata de leche de coco
  • 4 dátiles Medjoul

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.

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Elaboración

  1. Comienza pelando y cortando el mango en trozos no demasiado grandes para facilitar el trabajo de triturado. Ve colocándolos en un vaso de batidora o en una picadora.
  2. Por otro lado, abre los dátiles por la mitad y retira el hueso. Echa los dátiles en el vaso junto con el mango.
  3. A continuación, coge la lata de leche de coco y agítala bien antes de abrirla para que la grasa y el agua queden perfectamente mezcladas. Abre la lata y deposita su contenido junto con la fruta y los dátiles.
  4. Con una batidora o picadora, bate muy bien todos los ingredientes hasta que obtengas una mezcla homogénea y sin grumos.
  5. Vierte la mezcla en unas poleras y coloca en cada polera un palo de helado. Mete las poleras al congelador y deja que se solidifiquen los polos. Desmolda justo antes de consumir.

El truco final

Si no encuentras mangos o no están lo suficientemente maduros, puedes hacerlo con mango congelado que venden ya cortado en bolsas en las secciones de congelados de muchos supermercados.