¡Un buen caldo casero es el remedio natural para todos los males! Para entrar en calor cuando estás destemplado, para revitalizar el organismo, como base de cualquier sopa, guiso o plato de arroz, para calmar el estómago después de los excesos o simplemente para disfrutar de su delicioso sabor.

Elabóralo de manera muy sencilla en casa con unas carcasas de ave o unos huesos de carne y déjalo cocer a fuego medio en abundante agua y las hortalizas que más te gusten: cebolla, puerro, nabo, zanahoria, apio… Una vez elaborado es imprescindible retirar la grasa. Para ello sigue los pasos que vienen a continuación:

Desgrasar caldo

Ingredientes

  • 1 caldo de pollo casero de carne o pollo

Elaboración

  1. Cuela el caldo a través de un colador de malla fina para retirar los huesos, la carne y las hortalizas.
  2. Deja enfriar el caldo a temperatura ambiente.
  3. Tapa el recipiente con papel film o con una tapa estanca.
  4. Refrigera el caldo durante 2 horas como mínimo, la grasa se solidificará y subirá a la superficie.
  5. Con la ayuda de una cuchara, retira la capa blanca de grasa que queda sobre el caldo.
  6. El caldo está listo para ser usado.

El truco final

Si quieres quitar la totalidad de la grasa, congela el caldo. De esta manera la grasa se retira aún más fácilmente.