La endibia es el nombre común de la achicoria de Bruselas o achicoria Witloof, de la familia de las asteráceas. Se trata de un pequeño cogollo de hojas blanquecinas que se puede comer tanto en crudo como en ensalada, al vapor o en salsa. Se cultiva en completa oscuridad para evitar que las hojas se tornen verdes y que su sabor se vuelva ligeramente amargo.

En el siglo XIX, en Bélgica, descubrieron unas plantas de achicoria enterradas en la tierra que permanecían blancas y tiernas. Desde entonces se cultiva en zonas templadas y la encontramos en el mercado durante todo el año. Su consumo tiene una acción antiinflamatoria, antioxidante, abre el apetito y ayuda a rebajar los niveles de colesterol. Contiene un 95% de agua, es rica en fibra y solo aporta 17 calorías por cada 100 gramos. Multitud de propiedades que junto a una deliciosa crema de queso y unas nueces troceadas animarán la mesa este otoño.

Endibias con queso azul y nueces

Tiempo de preparación: 20 minutos Dificultad: Fácil Coste: Medio Comensales: 4

Ingredientes

  • 4 endibias
  • 200 ml de nata para cocinar
  • 200 g de queso azul
  • 50 g de nueces

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.

Elaboración

  1. Corta el queso azul en trozos, deshazlo con una cuchara para conseguir pedazos pequeños.
  2. Añade la nata poco a poco mezclando para deshacer el queso, pero dejando algo de textura. Incorpora pimienta recién molida.
  3. Mezcla bien hasta conseguir la consistencia de una crema de untar.
  4. Corta la base de las endibias y separa las hojas.
  5. Dispón las hojas de endibia en una fuente y ponlas en forma de flor.
  6. Añade la crema de queso en cada una de las hojas.
  7. Espolvorea con nueces picadas.
  8. Refrigera hasta el momento de servir.

El truco final

Para evitar el sabor ligeramente amargo de las endibias, escógelas muy firmes y blancas. Corta la base dura con un cuchillo. Utiliza la parte más tierna de las hojas.