Las magdalenas forman parte de los desayunos más tradicionales. Esos pequeños bizcochos con forma redondeada y esa cúpula se encuentran presentes en todas las mesas acompañados de otros cuantos productos de bollería. Una delicia que gusta tanto a niños como a mayores, que podrás preparar mediante una receta fácil y sencilla que los dejará impresionados.

Pero no hace falta tirar de la bolsa del supermercado para que estén presentes en tu cocina, puedes elaborarlas tú mismo. Uno de los grandes retos es conseguir un interior esponjoso, pero la clave es cómo hacer que suban las magdalenas. Usando los ingredientes en su justa medida, siempre a temperatura ambiente y aplicando estos pequeños consejos conseguirás obtener una gran altura en este delicioso producto para tus desayunos.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Tiempo de preparación: 25 minutos. Dificultad: Fácil. Coste: Económico. Comensales: Salen 12 unidades.

Ingredientes

  • 3 huevos de tamaño medio.
  • 110 g de azúcar blanco.
  • 180 g de harina.
  • 9 g de levadura química (esto hará que suban).
  • 100 ml de aceite de girasol.
  • 50 ml de leche.
  • Azúcar de decoración.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Elaboración

  1. El primer paso de esta receta de magdalenas es poner el horno en funcionamiento para calentarlo tanto por arriba como por abajo antes de meter la masa en el interior. Debe estar a 200 grados para que tu receta sea todo un éxito.
  2. Tamizar el azúcar en un bol y mezclarlo con los huevos. Para este paso apóyate en unas varillas eléctricas dado que te simplificarán bastante el trabajo. Debes conseguir una mezcla con cierta espuma y un color claro.
  3. Aparte, tamiza la harina y la levadura, con ello conseguirás que quede perfectamente suelta. Esto hará que la mezcla sea más homogénea y suba mucho mejor. Intégrala con los huevos en tres veces batiendo bien entre cada paso. Recuerda, el tamizado es fundamental y uno de los secretos de los panaderos.
  4. Es el último paso de la mezcla, añade el aceite y bate hasta conseguir una masa totalmente homogénea. La masa estará lista para conseguir unas esponjosas magdalenas.
  5. Prepara las cápsulas en los moldes y rellénalas en tres cuartas partes de los mismos. Recuerda que la mezcla tiene que dar para doce moldes de tamaño normal.
  6. Por encima de la masa debes espolvorear un poco de azúcar para conseguir un acabado crujiente en la parte superior con el que conseguirás darles un poco de brillo y un gran acabado.
  7. Introdúcelas en el horno durante quince minutos sin abrir la puerta durante este tiempo. Verás cómo poco a poco suben hasta conseguir la preciosa magdalena que estás buscando.
  8. Déjalas enfriar y estarán listas para que tú y los tuyos las disfrutéis mientras las empapáis de vuestra bebida favorita de acompañamiento.

El truco final

Una buena opción es añadir pepitas de chocolate para darle un sabor diferente y poder encontrar pequeños toques crujientes en el interior de la esponjosa magdalena. Se trata de una opción ideal para los más pequeños de la casa las disfruten con tu receta.