Prima hermana de la pizza, la focaccia contó con su minuto de gloria en los escritos de Catón (200 a.C.). Aunque las historias más curiosas sobre esta deliciosa hogaza, preparada con hierbas aromáticas, provienen del siglo VI. ¿Sabías que los genoveses consumían este pan en plena misa? Diez siglos después, la receta de la focaccia se reprodujo con asiduidad cuando los piratas sitiaron la región de Liguria.

Este manjar tradicional de la cocina italiana se consume como aperitivo. Eso sí, es merecedor de la etiqueta de 'plato' si potenciamos el toque mediterráneo. ¿Cómo? Añadiendo a los ingredientes que lleva la focaccia aceitunas o jamón. ¡Siéntete un verdadero panadero italiano!

Tiempo de preparación: Dos horas. Dificultad: Fácil. Coste: Económico. Comensales: 6.

Ingredientes

  • 200 ml de agua tibia.
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • Media cucharada de sal.
  • Media cucharada de azúcar.
  • 350 gramos de harina de trigo de fuerza.
  • Una pizca de sal gruesa.
  • 7 gramos de levadura seca, 20 gramos, si es fresca.
  • Una cucharada de romero fresco.
  • 40 gramos de aceitunas o de jamón serrano para mejorar la receta tradicional.

Foto: iStock.
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Elaboración

  1. No necesitas sacarte un máster en cocina genovesa. Sí, mucha paciencia. ¿Estás concienciado? Entonces, localiza el bol grande de tu despensa. Vierte harina, levadura y azúcar. Liga con mimo.
  2. Haz un hueco en medio para echar el agua. Trabaja la combinación con las manos, con movimientos de fuera hacia dentro. Incorpora dos cucharadas de aceite y la sal mientras remueves hasta lograr un resultado compacto.
  3. Es hora de trabajar el preparado sobre la encimera. Echa harina; así, no se pegará. Amasa sin detenerte durante doce minutos. Percibirás que, con el vaivén, la base de tu focaccia cogerá elasticidad.
  4. Rocía con harina el bol anterior y deposita la amalgama antes de tapar el recipiente con un trapo. Deja reposar una hora en un lugar seco y cálido hasta que el volumen se duplique. Vuelve a amasar brevemente.
  5. Engrasa la bandeja y extiende la masa. Te quedará una altura de unos dos centímetros. Haz huecos con los dedos, esparce sal gorda y rocía con aceite. Coloca el romero y las aceitunas o el jamón y deja reposar media hora.
  6. Precalienta el horno durante diez minutos a 250ºC. Introduce la elaboración. Pulsa la función 'arriba-abajo' y, manteniendo esa temperatura, hornea durante 15 minutos. ¡Lista!

Foto: iStock.
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Importante

  1. Sé riguroso con los tiempos de levado y reposo. Respetando estos pasos, conseguirás una masa esponjosa por dentro y crujiente por fuera.
  2. Si optas por levadura fresca, disuélvela en agua tibia. El preparado quedará más sedoso y suave.
  3. ¿La focaccia comienza a dorarse más de la cuenta? Tápala con papel de aluminio para evitar que se queme.
  4. Experimenta con los ingredientes que se colocan sobre la masa. ¿Qué tal queso de cabra, pimientos, tomate o anchoas? ¡Pon a prueba tu imaginación!

Truco final

Pues añade uno más. Una vez esté cocido el pan, rocíalo suavemente con aceite de oliva. Corta en porciones y sírvelas calientes o templadas.