La receta de tostadas francesas es lo más similar al paradero del Santo Grial que se puede encontrar en el mundo de la gastronomía. Los expertos tienen claro, más o menos, en qué consisten, pero no tanto cómo se preparan. Por este motivo, vamos a intentar ceñirnos a la fórmula original que se ha convertido en una de las ideas para el desayuno más celebradas.

Sin embargo, debemos recordarte que ni son una especie de torrija -aunque se crearan para degustar en Semana Santa-, ni tienen que tener un sabor dulce de forma obligatoria. Descubre este submundo de la repostería y conviértete en un experto en la preparación de esta delicia para los sentidos.

Foto: iStock.
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Tiempo de preparación: 20 minutos Dificultad: Fácil Coste: Económico Comensales: 6

Ingredientes

  • 6 rebanadas de pan duro (tipo rústico)
  • 3 huevos
  • Leche (250 ml.)
  • Azúcar moreno (75 gramos)

Elaboración

  1. Mezcla el azúcar, los huevos y la leche por este orden. Debes lograr una combinación homogénea. Usa varillas y bate fuerte para conseguir tu objetivo.
  2. Humedece el pan en la mezcla anterior.
  3. En una sartén, pon una cucharada de mantequilla a derretir. Debes estar atento, ya que si humea deberás desecharla, pues será tóxica. Lo sabemos, para dorar las tostadas necesitas temperatura, pero controla este aspecto para evitar un desastre.
  4. Si lo prefieres, usa mantequilla derretida para pintar las tostadas y prepáralas al horno.

Estas tostadas han de tomarse calientes para saborear mejor todos sus matices. Una vez frías adquieren una textura gomosa que no siempre resulta agradable.

Se pueden acompañar con chocolate negro derretido, mermelada, nata montada e incluso, para los más arriesgados, con guacamole o con una salsa picante. Son el complemento perfecto para el desayuno inglés y también para unos huevos revueltos preparados como mandan los cánones.

Se comen con cuchillo y tenedor. Combinan muy bien con quesos frescos y semicurados. Es importante conseguir una textura adecuada al tipo de uso que le vas a dar. Si las vas a tomar tal cual o con las primeras propuestas mencionadas, vuelta y vuelta. Si vas a usar algún tipo de ingrediente más pesado, déjalas un minuto por cada lado.

Foto: iStock.
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También pueden ser una merienda perfecta e incluso un postre, ya que puedes hacer un bocadillo con estas tostadas y rellenarlo con helado, con frutas o con cualquier crema de tu gusto. Son, sin duda, uno de los platos más agradecidos por su adaptabilidad a cualquier tipo de sabor. Su versión salada -puedes usar mantequilla con sal para prepararla- admite embutido, conservas de pescado y lo que consideres más oportuno. El límite lo pondrá tu propia creatividad. No dejes de probar esta delicia irresistible para cualquier paladar.

Truco final

Evita, al mojar las tostadas antes de dorarlas, dejarlas durante mucho tiempo, porque se te romperán al sacarlas. Usa una espumadera para meter cada rebanada en la mezcla de leche, huevos y azúcar. Deja la tostada en el recipiente, presiona ligeramente con la espumadera y a la sartén bien escurrida.