Entre las recetas de invierno más tradicionales destaca la que lleva a preguntarte la siguiente cuestión: ¿cómo se hace la sopa de ajo? Este misterio de la gastronomía dejará de serlo cuando leas nuestra receta. Durante su lectura comprobarás que una sopa tan básica tiene también su secreto y que no es tan fácil de preparar como puede parecer en un primer momento.

Además, también podrás rescatar del olvido un plato que, progresivamente, ha ido desapareciendo de los restaurantes de postín y de muchos hogares. ¿Te apuntas a la arqueología gastronómica? Sorprende a tus comensales con una receta tan potente como imprescindible para afrontar el invierno de una forma distinta.

Dificultad: Fácil. Coste: Económico. Comensales: 4.

Ingredientes

  • 8 dientes de ajo.
  • Pan del día anterior (media barra o unas cuatro rebanadas si es pan de pueblo).
  • 4 huevos (al gusto).
  • Una cucharadita de pimentón.
  • Un litro y medio de caldo de pollo.

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Foto: iStock.
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Elaboración

  1. Debes comenzar haciendo el caldo. Una carcasa de pollo, una patata pequeña, sal y mucha paciencia te pueden servir. Hiérvelo todo hasta que consigas un caldo consistente.
  2. En una sartén pon un poco de aceite y pocha los ajos, previamente cortados en láminas. Cuando veas que empiezan a saltar, sácalos y resérvalos.
  3. Aparta la sartén del fuego, añade el pimentón y mueve muy bien para que no se queme. Enciende el fuego, añade el pan (cortado en dados gruesos) y remueve bien hasta que absorba el aceite.
  4. Incorpora los ajos y cubre con el caldo.
  5. El pan debe mezclarse con el caldo. Dependiendo de tu gusto, cuando compruebes que la sopa está terminada puedes añadir un huevo por persona que, por el efecto del calor, se escalfará, aportando sabor y un toque distinto.

Foto: iStock.
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Esta sopa debe servirse siempre muy caliente y, a ser posible, en cuencos de barro. En invierno es un manjar irrenunciable. Como primer plato es imbatible, ya que prepara al cuerpo para el segundo y consigue crear una interesante base en tu estómago para que acepte lo que quieras cocinar a continuación. Un cochinillo al horno, un pescado a la sal y terminar con un tocino de cielo o con unas natillas pueden ayudarte a crear una experiencia gustativa inolvidable.

Te recomendamos que controles siempre el sabor de la sopa, especialmente el punto de sal y el tipo de pimentón que utilices. Apuesta por el dulce si hay algún comensal al que no le guste el picante. Si te gustan las emociones fuertes, no dudes en contar con un pan de campo de varios días y con un pimentón picante de alta calidad para conseguir un plato único. Esperamos haberte aclarado cómo se hace la sopa de ajo. ¿Te animas a prepararla como primer plato en tu próxima comida familiar? ¡Todo sea por convertirte en el rescatador de un plato de siempre que sigue teniendo vigencia en pleno siglo XXI!

Truco final

Si quieres que los niños tomen esta sopa, usa la batidora para triturar el pan y los ajos y conseguir una textura más cremosa.