El origen de este plato se remonta a los tiempos de la Cuba colonial y consiste en una combinación de arroz con huevo frito, salsa de tomate y plátano. Fueron los españoles los que introdujeron el arroz en la isla tras colonizarla y llegados allí añadieron un plátano frito al resto de ingredientes. Lo curioso es que los cubanos no consideran ese plato como suyo.

Este clásico y humilde entrante es una explosión de sabores y texturas. El plátano le confiere un contrapunto dulce que contrasta con el crujiente de la puntilla de la clara de huevo, la cremosidad de la yema, la jugosidad del arroz y la sutil acidez del tomate. Un éxito seguro que podrás elaborar rápida y fácilmente con ingredientes de fondo de despensa.

 

Tiempo de preparación: 20 minutos Dificultad: Fácil Coste: Económico Comensales: 2

Ingredientes

  • 200 mg de arroz redondo
  • 2 huevos
  • 1 plátano no muy maduro
  • 1 diente de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • 400 ml de caldo de ave
  • 100 ml de salsa de tomate
  • 1 cebolla
  • Sal y pimienta

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.

 

Elaboración

  1. Rehoga un diente de ajo entero en un poco de aceite, añade una hoja de laurel.
  2. Echa el arroz y deja al fuego hasta que quede transparente.
  3. Incorpora el caldo de ave.
  4. Deja cocer entre 18 y 20 minutos, hasta que se haya evaporado el líquido y el arroz esté en su punto.
  5. Pela y corta los plátanos en dos a lo largo. Fríe en una cucharada de aceite por las dos caras hasta que quede bien dorado.
  6. Añade un poco más de aceite para freír los huevos en la misma sartén. Escurre y mantén al calor.
  7. Sirve el arroz con salsa de tomate, plátano frito y los huevo fritos.

El truco final

Puedes utilizar un plátano macho en lugar de plátano dulce dejándolo dorar unos minutos más en la sartén.