El rodaballo es un pescado blanco semigraso, especialmente sabroso, cuya textura y fácil digestión lo hacen ideal para personas con estómago delicado. Se considera el más exquisito de los peces planos. Es rico en vitamina B9 y potasio y su contenido en grasas es algo superior al resto de pescados de su categoría, lo que le confiere un sabor untuoso y delicado.

Se suele preparar al horno, en caldeirada o guisado con algún alcohol como sidra o txakoli. Hoy lo elaboramos en filetes marcados rápidamente en una sartén a fuego vivo. Preparamos una guarnición de hortalizas, en este caso puerros de sabor suave, que lo acompañen sin enmascarar el sabor fino del pescado. El punto salado y de color lo añadimos al final con unas huevas rojas y negras que alegren tanto la vista como las papilas.

Rodaballo con salsa espinacas

Tiempo de preparación: 20 minutos Dificultad: Fácil Coste: Medio Comensales: 2

Ingredientes

  • 1 rodaballo en filetes
  • 1 puerro
  • 1 cebolla
  • 200 de espinacas tiernas
  • 125 g queso crema
  • 20 g de huevas de salmón

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.

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Elaboración

  1. Pide al pescadero que saque los lomos del pescado.
  2. Vierte una cucharada sopera de aceite en una sartén a fuego vivo.
  3. Marca el pescado un par de minutos por cada lado. Añade sal y pimienta. Reserva al calor.
  4. Añade una cucharada de aceite a la sartén. Añade los puerros en rodajas y una cebolla picada.
  5. Rehoga a fuego medio hasta que se pochen. Incorpora las hojas de espinaca fresca y deja que reduzcan un par de minutos. Cuando se hayan hecho añade el queso crema.
  6. Sirve el pescado con la salsa como guarnición y decora con unas huevas de salmón.

El truco final

Haz el pescado entero al horno a 180º durante 20 minutos por kilo de peso en lugar de marcar los filetes en la sartén.