Cuando pensamos en la receta de croquetas de pollo siempre nos vienen a la mente las que cocinan nuestras madres. Y es que nadie como ellas puede superar su receta. Un clásico entre los clásicos que solo requiere un poco de paciencia y algo de experiencia.

La croqueta es un producto de España, aunque también podemos encontrarlo en los Países Bajos y en Italia. Parece ser que surgió en Francia de la mano del aristócrata Louis Bechamel, el encargado de la cocina en la corte de Luis XIV. Él fue el que creó la bechamel, aunque no fue hasta 1817 cuando un cocinero llamado Antoine Cámere la sirvió en unas croquettes a la royale al archiduque de Austria.

Tiempo: 40 minutos. Dificultad: Fácil. Coste: Económico. Comensales: 4.

Ingredientes

Foto: iStock.
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  • 1/2 pollo cocido.
  • 1 cebolla mediana.
  • 5 cucharadas de harina aprox.
  • 3/4 de litro de leche.
  • 1 pastilla de caldo de pollo.
  • Nuez moscada, pimienta y sal.
  • 1 huevo.
  • Pan rallado.

Elaboración

Foto: iStock.
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  1. Deshilacha la carne de pollo y pica la cebolla bien fina.
  2. Sofríe la cebolla salpimentada a fuego lento hasta que quede dorada. Mientras tanto, haz un caldo con un vaso de agua y la pastilla de caldo de pollo. Incorpora el pollo desmenuzado y pásalo un poco. No tiene por qué dorarse demasiado.
  3. Salpimienta y añade la nuez moscada. Si quieres un extra de sabor, ralla tú mismo la nuez en lugar de incorporarla en polvo.
  4. Añade la harina y fríela un poco. Con este paso evitarás que tus croquetas sepan a harina cruda. Este es uno de los mejores trucos para hacer croquetas y lograr que te queden como las de tu madre.
  5. Ve añadiendo la leche y el caldo poco a poco y ve removiendo la masa con una cuchara de palo. Recuerda que cuanta más leche añadas, más cremosas quedarán tus croquetas.
  6. Tu masa de croquetas estará a punto cuando se suelte de la sartén.
  7. Pon la masa en un plato y cúbrela con un film para que no forme una costra.
  8. Cuando la masa esté fría puedes empezar a hacer tus croquetas. No tienes más que coger pequeñas porciones y darles la forma de croqueta que más te guste, ovalada o cuadrada. Si la masa te ha quedado algo líquida, puedes ayudarte con dos cucharas para hacer cada croqueta.
  9. Pásalas por huevo y pan rallado.
  10. Fríelas en abundante aceite bien caliente.
  11. Ponlas sobre un plato con servilletas de papel para que no te queden aceitosas.
  12. Sírvelas calientes o frías acompañadas de una buena ensalada.

Truco final

Si quieres que tus croquetas de pollo te sienten mejor, fríelas en aceite de girasol en lugar de aceite de oliva. Y para que el rebozado no se abra, déjalas reposar unos diez minutos después de rebozarlas y antes de freírlas. No necesitas más para disfrutar de una receta de croquetas de pollo perfecta.