Una ensalada de invierno permite cuidar la línea cuando el frío aprieta. Y una ensalada es el plato perfecto si lo que buscas en deshacerte de los kilos de más cogidos en Navidad; en el caso de esta receta, caerás rendido ante ella desde el primer bocado. Sus ingredientes casan a la perfección y combinan sus propiedades para redondear un plato sano donde los haya.

Esta es una de las pocas recetas de ensaladas basadas en la quinoa roja, un grano que está exento de gluten y que contiene omega 3. En ella, la alcachofa también está presente, la cual logra controlar el colesterol gracias a los fitoesteroles que aporta. Por último, intervienen unas nueces, que siempre vienen bien para cuidar el órgano más importante: el cerebro.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Preparación: 20 minutos. Dificultad: Media. Coste: Moderado. Comensales: 2.

Ingredientes

  • 80 gramos de quinoa roja
  • 40 gramos de nueces sin tostar
  • 3 alcachofas
  • 2 puñados de hojas variadas de ensalada
  • 2 limones
  • Agua
  • Sal
  • 2 cucharadas de mostaza de Dijon (para el aliño)
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana (para el aliño)

Elaboración

Foto: iStock.
Foto: iStock.

  1. Esta ensalada no te llevará mucho tiempo. Lo primero será preparar las alcachofas. Córtales el rabo para manejarlas mejor, pélalas y pártelas en cuatro trozos. No olvides eliminar los pelitos de la superficie. Pon los pedazos en un bol y añade el zumo de un limón para evitar que se oxiden. Resérvalas.
  2. Le ha llegado el momento a la quinoa. Pon agua en una olla pequeña y añade los granos cuando el líquido rompa a hervir. Una pizca de sal hará que el agua entre en ebullición más rápidamente. En unos 10 minutos la quinoa estará lista; entonces, aparta la olla del fuego y deja que se enfríe su contenido.
  3. Para cocinar las alcachofas necesitarás una olla mediana; cúbrela de agua hasta la mitad, añade el zumo de medio limón y la otra mitad entera sin exprimir. Con 10 minutos estarán listas y tiernas. Resérvalas durante unos minutos para que se vayan atemperando.
  4. En cuanto al aliño, esta es la parte más sencilla de la receta, ya que solo necesitarás añadir todos los ingredientes en un bol y batir la mezcla hasta que se vuelva homogénea.
  5. A la hora de montar este plato, mezcla las hojas de ensalada y la quinoa en un bol, añade las alcachofas y las nueces, y para rematar, rocía con el aliño. ¡A comer!

Truco final

Esta ensalada de invierno se basa en la alcachofa, hortaliza con una combinación de nutrientes de gran potencia. Si te han sobrado durante la elaboración del plato y quieres conservarlas, introdúcelas en un baño de agua fría con limón y vinagre. Ambos son grandes antioxidantes y te ayudarán a conservar las alcachofas al menos durante 48 horas. Pasado este periodo de tiempo tendrás que deshacerte de ellas, ya que se vuelven tóxicas después de dos días, así que mucho cuidado. Sin embargo, antes de llegar a ese punto podrás disfrutarlas con todo su sabor y sus nutrientes.