Las cremas de verduras son, sin duda alguna, uno de los grandes clásicos dentro de la cocina casera. Calentitas, nutritivas y con pocas calorías son un plato básico para todos aquellos que quieren cuidarse con un plato rápido y fácil de preparar.

El espárrago ha sido utilizado en cocina desde tiempos inmemoriales. De hecho, hay una receta de espárragos en el libro de cocina más antiguo hasta ahora conocido, 'De re coquinaria', escrito por Apicio en el siglo III.

Una de las recetas más preparadas con este vegetal es la crema. Y es que resulta muy depurativa y además tiene un sabor de lo más rico. Ideal para todo el mundo. ¿Te atreves a preparar una sencilla crema de espárragos? Toma nota.

Tiempo: 40 minutos. Dificultad: Fácil. Coste: Económico. Comensales: 4.

Foto: iStock.
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Ingredientes

  • Un manojo de espárragos verdes
  • Una patata mediana
  • Una cebolla mediana
  • Un cuarto de taza de nata para cocinar
  • Un trozo de mantequilla
  • Sal
  • Una pastilla de caldo de verduras
  • Pimienta blanca (opcional)

Elaboración

  1. Pela la patata y la cebolla y corta la parte más dura de los espárragos.
  2. Corta todas las verduras en trozos grandes.
  3. Derrite la mantequilla en una olla sin que llegue a quemarse y añade las verduras. Rehoga con un poquito de sal y la pimienta blanca (esto es opcional). También puedes saltarte este paso y poner todos los ingredientes a cocer en el agua directamente. Es una solución muy práctica cuando apenas tienes tiempo para cocinar.
  4. Añade agua hasta cubrir las verduras y una pastilla de caldo de verduras bien desmenuzada. Puedes sustituir el agua y la pastilla por caldo de verduras casero o incluso comprado.
  5. Deja que cueza unos 20 minutos o hasta que veas que las verduras estén tiernas.
  6. Apaga el fuego y deja enfriar. Es importante que no te saltes este detalle, ya que si pasas la batidora con el caldo muy caliente corres el riesgo de que esta se rompa.
  7. Tritura bien todos los ingredientes con la batidora hasta que te quede una crema.
  8. Añade un buen chorro de nata y remueve hasta que esté totalmente integrada con la crema. La cantidad es variable, ya que depende de si te gustan las cremas más o menos espesas.
  9. Una vez lista, puedes añadirle huevo cocido en trocitos, picatostes, espárragos cocidos en trocitos o taquitos de beicon fritos.
  10. Si quieres obtener una crema de espárragos light, lo único que tienes que hacer es sustituir la mantequilla por margarina vegetal o aceite y la nata por leche. En concreto, las leches ricas en ácidos grasos omega 3 son más espesas y se comportan como un estupendo sustituto de la crema. Además, debes ponerle una patata más pequeña o incluso prescindir de ella.

Foto: iStock.
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Truco final

¿Quieres una crema de espárragos de auténtico gourmet? Sirve cada cuenco con la punta de un espárrago y media loncha de jamón de pato pasados por la sartén. Para rematar, añade un chorrito de nata por encima.