Aunque la receta clásica del salmorejo no puede ser más que la cordobesa y reducirse a una sopa de tomate que se sirve fría, nunca habrás comido nada tan delicioso. Pocas veces tan escasos ingredientes han dado lugar a uno de los platos indispensables de nuestra gastronomía; eso sí, escasos ingredientes pero de máxima calidad. Será precisamente la calidad de los tomates el secreto de esta receta que se hace en tan solo unos pocos minutos.

Huelga decir que, aunque la receta tradicional es estrella en las grandes cocinas y ha sido objeto de modificaciones e innovaciones por parte de los chefs más reputados, siempre se han respetado sus principios esenciales. Una receta que además cuenta con una particularidad: aunque los ingredientes y las medidas son siempre los mismos, se dice que no hay dos salmorejos iguales y es una gran verdad. Veamos cómo sale el tuyo. Aquí la receta paso a paso.

Tiempo: 15 minutos Dificultad: Fácil Coste: Económico Comensales: 4

Foto: iStock.
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Ingredientes

  • Un kilo de tomates de calidad. Los tomates tienen que estar maduros
  • 200 gramos de pan del día anterior. El pan tiene que ser de miga blanca.
  • 125 ml de aceite de oliva virgen extra.
  • 1 diente de ajo.
  • Sal al gusto.
  • 2 huevos.
  • Jamón serrano muy picadito.

Elaboración

  1. Habrá que pelar los tomates e ir introduciéndolos en el vaso de la batidora o en el recipiente donde los vamos a procesar.
  2. Pelamos el diente de ajo y lo añadimos a los tomates.
  3. Troceamos el pan y lo introducimos con los tomates y el ajo. También añadimos la sal. Dejamos que se empapen.
  4. Comenzamos a batir, añadiendo el aceite poco a poco. Reservaremos un poco para luego rociar la sopa fría.
  5. Pelamos los huevos que habremos previamente cocido. Para esta cantidad que estamos haciendo, un par de ellos serán más que suficientes.
  6. Cuando hayamos pelado los huevos o antes, da igual, pasaremos la mezcla del tomate por un chino. Una vez pasado, lo vamos poniendo en los recipientes donde los vayamos a servir.
  7. Añadimos sobre el salmorejo el huevo picado, el jamón en trocitos y un chorreón de aceite de oliva.

Foto: iStock.
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Truco final

Uno de los trucos esenciales para que el salmorejo tenga la textura perfecta es añadir el aceite poco a poco una vez hemos batido ya los tomates, el ajo y el pan. Añadirlo y hacer como si estuvieras haciendo una mayonesa. Este es el secreto de la textura tan característica que distinguirá un salmorejo auténtico de otro mediocre.

Otro de los trucos tiene que ver con el ajo. Si usas ajo morado evitarás que el plato repita. Asimismo, procura que los tomates estén a la temperatura ambiente a la hora de hacer el salmorejo. Esta temperatura tiene que ver con la textura que conseguirás con los pasos que te hemos explicado.

La receta clásica del salmorejo, por último, contempla la posibilidad de hacerla sin pelar los tomates. En este caso, pasar la mezcla por el chino será indispensable.