A la hora de elaborar una cena de picoteo, un buen paté de salmón casero te salvará en más de un apuro. Hoy en día es muy común cenar ligero, en especial si está prevista una noche de marcha. Con esta receta aprenderás a elaborar una cena rápida, sencilla y a la que pueden apuntarse tus amigos.

Cómo hacer paté no es tan difícil como te han contado, tan solo debes tener los ingredientes adecuados y la maña suficiente. En poco tiempo obtendrás un resultado espectacular: un pate para untar sabroso, que admite cualquier tipo de pan y con el que sorprenderás a más de un conocido. Sin duda, esta es una opción idónea en el caso de que no dispongas de mucho tiempo.

Tiempo de preparación: 30 minutos. Dificultad: Fácil Coste: Económico Comensales: 6

Ingredientes

  • 500 gramos de salmón fresco.
  • 10 anchoas en aceite de oliva.
  • 1 cebolla.
  • 1 cucharada sopera de mantequilla.
  • 250 mililitros de leche entera.
  • 200 mililitros de nata líquida.
  • Sal y pimienta blanca.

Elaboración

  1. Lo primero será eliminar las espinas y escamas del salmón. En un cazo pon la leche a hervir y retírala cuando llegue al punto de ebullición para introducir el salmón cortado en trozos.
  2. En una olla pon la cucharada de mantequilla y caliéntala hasta que se derrita, después incorpora la cebolla picada en fino. Póchala a fuego medio durante unos minutos, con que quede transparente será suficiente. Una vez esté lista, añade la nata líquida y sube el fuego para que la mezcla hierva. En ese momento añade pimienta al gusto.
  3. Toca volver con el salmón. Escúrrelo y trocéalo prestando atención a las espinas que aún persistan. Introdúcelo en la olla que aún tienes en el fuego y remueve hasta conseguir una mezcla de textura espesa. Tras 5 minutos retira la olla del fuego, deja que atempere un minuto. Añade las anchoas y pasa la mezcla por la batidora hasta lograr una crema que no posea grumo alguno.
  4. Coloca la crema en un recipiente que taparás con film. Déjala reposar durante dos horas para que los sabores se vayan mezclando y la textura se vaya construyendo. Cuando llegues al equilibrio entre ni muy líquida ni muy seca, será el momento de sacarla del frigorífico.
  5. El acompañamiento perfecto de este paté son unas tostadas, ya que la mezcla de texturas causará sensación en tu boca. Decora el plato con un poco de eneldo y ya podrás ponerte las botas.

Truco final

Esta es una receta sencilla que ofrece un paté que pocos van a esperar. El resultado te brindará un sabor intenso y una textura ligera. Puedes degustar este plato en cualquier momento del año y de múltiples maneras. Con tostadas o biscotes es la manera más típica, pero hay muchas más.

Con este paté de salmón casero es muy sencillo elaborar todo tipo de canapés. Un buen ejemplo es cortar rodajas de calabacín y disponer encima un poco de paté. Tus invitados caerán a tus pies.