Aunque ahora disponemos de muchas opciones en el mercado para endulzar los postres con natas instantáneas en espray, congeladas y sucedáneos, el sabor de la nata fresca recién montada sigue siendo inigualable. Solo es necesario tener un poco de precaución con la temperatura del ingrediente y los utensilios, que deben estar muy fríos. Para ello, introducimos el recipiente donde vayamos a montar la nata y las varillas en el congelador al menos 20 minutos antes de la preparación.

Agitamos bien la nata refrigerada y batimos enérgicamente a mano o con un robot de cocina para incorporar aire a la preparación. El tiempo de batido será mayor o menor en función de la densidad de nata que se requiera.

¡Ojo con no batirla demasiado; si no, se convierte en mantequilla!

Montar nata

Ingredientes

  • 200 ml de nata para montar con un mínimo de 35% de materia grasa
  • Un cuenco resistente al frío
  • Varillas metálicas

Elaboración

  1. Introduce el cuenco y las varillas en el congelador.
  2. Refrigera bien la nata y agítala antes de comenzar.
  3. Vierte la nata en el cuenco muy frío y móntala con las varillas eléctricas o manuales recién sacadas del congelador.
  4. Refrigera hasta el momento de su uso.

El truco final

Puedes congelar la nata una vez montada para preparar tus postres favoritos o un irresistible helado.