Existen recetas tradicionales de la gastronomía española que parecen tener poca discusión en cuanto a confección, pero que en la cocina moderna han encontrado en los ingredientes una posibilidad de juego inaudito. ¿Quién podría pensar en natillas de sabores que no fueran la vainilla o el chocolate? Pues bien, aquí la receta de las natillas de cerezas que aúna esa tradición con la innovación del sabor. Una receta con un resultado sorprendente.

Nos ponemos este delantal para demostrar cómo la cocina española es capaz de, con unos pocos ingredientes, conseguir un resultado brillante y uno de los mejores postres de verano.

Tiempo de preparación: 10 minutos Dificultad: Fácil Coste: Económico Comensales: 4

Cerezas.
Cerezas.

Ingredientes

  • 300 g de cerezas frescas de temporada
  • 500 ml de leche entera
  • 4 huevos medianos
  • 100 g de azúcar
  • La ralladura de medio limón
  • 1 cucharada pequeña de vainilla en polvo o unas gotas de extracto de vainilla líquida
  • Harina para espesar o de maíz (5 cucharas soperas)

Elaboración

  1. Deshuesaremos las cerezas. Una vez quitado el hueso, se trituran, bien a cuchillo o con una picadora. Usar un chorrito de leche para esta encomienda es aconsejable con el fin de facilitar el paso. Reservamos la mezcla poniendo atención a que la masa haya quedado homogénea.
  2. En otro bol batimos los huevos y también los reservamos. En este caso no hace falta separar las claras de las yemas.
  3. En una olla cocemos a fuego lento la leche con el azúcar. Es importante llevar la leche a ebullición, pues este punto es fundamental para la elaboración de estas y de otras natillas.
  4. Cuando ya empieza a hervir, añadimos la ralladura del limón y los huevos batidos y seguimos removiendo.
  5. Vamos incorporando la harina lentamente para evitar grumos y comenzamos a espesar. En este punto habremos bajado el fuego aún más.
  6. Cuando la mezcla comienza a tener consistencia o a espesar, es el momento de añadir las cerezas y remover. Añadimos la vainilla y esperamos conseguir la textura perfecta.
  7. Vertemos las natillas en los recipientes y dejamos enfriar al menos dos horas.

Truco final

Para los amantes de lo natural o para los intolerantes a la lactosa, sustituir el medio litro de leche por bebida de almendras es todo un truco. Lo mismo que añadir cardamomo para ese toque sofisticado que siempre es pretendido por los más exigentes.

De la misma manera que el truco de la leche, para los que no pueden comer gluten, es más que aconsejable sustituir la harina de maíz por avena natural. La avena funciona igual que la harina cuando su función es espesante.

La fuerza del fuego, siempre a media potencia o a baja, es esencial para que las natillas de cerezas consigan su textura perfecta, vigilando siempre para que no se queden ni demasiado líquidas ni demasiado espesas.