Las sopas frías se han convertido, por derecho propio, en los platos de verano más recomendables. La enorme variedad existente, su adaptabilidad a todo tipo de paladares y su sencilla preparación justifican, con creces, su enorme popularidad. No en vano, resistirse a una sopa fría cuando aprieta el calor parece más que complicado.

Además, por lo general, son muy sanas, hidratan el organismo y aportan una cantidad de nutrientes más que recomendable para hacerles frente a los rigores del verano. Nuestra propuesta tiene una pincelada griega que combina el pepino con el yogur griego. Llámala sopa fría o, si lo prefieres, tzatziki desestructurado, pero no dejes de probarla en tu casa. Tus invitados se quedarán con ganas de más.

Tiempo de preparación: 20 minutos. Dificultad: Fácil. Coste: Económico. Comensales: 4.

Ingredientes
  • Yogur griego natural (1 taza)
  • 3 pepinos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta blanca
  • 2 dientes de ajo
  • Sal
  • Azúcar

Preparación

1. Corta el ajo en láminas y sofríelo con un poco de aceite, controlando siempre el punto de cocción.

2. Pela el pepino dejando siempre unas tiras de piel (aportan color y evitan que se repita). Trocéalo y colócalo en un vaso para batidora de alta capacidad.

3. Añade el yogur griego, la sal, la pimienta, el azúcar, el ajo y un chorro de aceite de oliva.

4. Bate todo lo anterior corrigiendo con un ligero hilo de aceite de oliva para conseguir una mezcla homogénea. Se recomienda conservar la jarra, cerrada herméticamente, en el frigorífico durante una hora antes de servirla.

Esta crema admite como acompañante todo tipo de ingredientes. Unas gambas salteadas, unas verduras cortadas en bastones, algo de fruta y casi todo lo que se te ocurra. Es importante mencionar que no se trata de un gazpacho o de un salmorejo, por lo que debes controlar muy bien la textura.

Si estás a dieta, apuesta por un yogur griego sin azúcar y añade estevia a la hora de triturar la crema. Como primer plato es magnífico, ya que prepara al estómago para el segundo plato de forma amable y recomendable.

Su maridaje es perfecto con vino blanco o con un cava bien frío. Sí se recomienda, cuando la prepares, no abusar de los aperitivos, ya que la crema es densa y puede provocar que el segundo plato se quede casi sin probar.

Lo que nadie pone en duda es que el sabor de esta sopa fría no se olvida con facilidad. Prueba esta receta en casa, ve perfeccionándola y convertirás su degustación en uno de los mejores momentos de tu próxima velada con amigos o familiares. A buen seguro, no tardarán en pedirte información sobre cómo preparar esta delicia que representa, con enorme sencillez, las características más destacables de la cocina mediterránea.

Foto: iStock
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Truco final

Aparte de seleccionar los mejores ingredientes para su preparación, al igual que para todas las sopas frías, añade unas hojas de hierbabuena picada a la hora de batir la crema. Lograrás un sabor mucho más refrescante y la crema será mucho más digestiva.