Cuando pensamos en ensaladas de verano, lo primero que se nos viene a la cabeza es la típica de lechuga, tomate y cebolla, la ensalada César o las típicas ensaladas de pasta con atún, tomate y cebolla. Pero ensaladas hay miles, y esta que te presentamos es de lo más original, con unos ingredientes diferentes que dan como resultado un plato al estilo italiano que te va a encantar.

Esta ensalada es muy completa desde el punto de vista nutricional. Y es que contiene hidratos de carbono, proteínas de origen vegetal, vitaminas, minerales, fibra, legumbres y calcio. ¿Se puede pedir más? Si quieres incluir las legumbres en una receta que resulta muy gourmet, no dejes de probar los garbanzos en ensalada con pasta.


Tiempo de preparación: 30 minutos. Dificultad: Fácil. Coste: Moderado. Comensales: 4.

Ingredientes

  • 250 gramos de macarrón rayado o fusilli
  • 1 bote de garbanzos cocidos o un vaso de garbanzos congelados
  • Un puñado de pasas moscatel o sultanas
  • Un puñado de nueces picadas y/o piñones
  • 1 paquete de queso mozarella en bolitas
  • Unas hojas de albahaca

Para la vinagreta de huevo

  • Aceite de oliva
  • Vinagre de manzana
  • Sal en escamas
  • 1 huevo cocido
  • Pimienta negra recién molida (opcional)

Elaboración

1. Pon las pasas a hidratar durante un ratito. De esta manera resultarán más tiernas y jugosas.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

2. Pon una olla con agua y sal a calentar. Cuando empiece a hervir, incorpora la pasta. Déjala que cueza unos 15 minutos o hasta que esté a tu gusto.

3. Escurre los garbanzos y lávalos o cuece los garbanzos congelados un par de minutos. Si te gusta el sabor de lo natural, elige garbanzos secos. Déjalos en remojo durante una noche y al día siguiente cuécelos en una olla exprés durante entre 20 y 30 minutos.

4. Ahora no tienes más que montar el plato. En una fuente pon la pasta, los garbanzos y el resto de los ingredientes.

5. Para la vinagreta de huevo, mezcla el aceite con el vinagre, la sal, la pimienta negra y una yema de huevo cocido.

6. Alíñala justo antes de servirla. Si lo haces con mucho tiempo de antelación, te quedará muy acuosa y la albahaca demasiado blanda.

7. Puedes probar con aliños diferentes. De mostaza y miel o con vinagre balsámico, por ejemplo.

8. Incorpora las hortalizas en templado, resultan mucho más sabrosas.

9. A partir de tres ingredientes básicos, garbanzos, pasta y albahaca, puedes hacer distintas versiones. Puedes cambiar el queso mozzarella por queso fresco de Burgos, por ejemplo. También puedes cambiar las pasas por otras frutas deshidratadas como ciruelas, orejones o arándanos.

10. No añadas demasiados ingredientes. Muchas veces las ensaladas cargadas de ingredientes resultan un tanto empalagosas.

Truco final

Si quieres que tu ensalada tenga un color mucho más llamativo y diferente, añade unos tomates cherry amarillos y unos granos de granada. Apuesta por las ensaladas de verano diferentes. Y no te olvides de acompañarlas de un buen pan artesano.