Uno de los temores de quienes empiezan en la cocina tiene que ver con los postres, cuando en realidad existen recetas de repostería para principiantes sencillas. Tanto que incluso las podrías hacer con los niños. Una sencillez que en absoluto está reñida con unos excelentes resultados. Prueba de ello es esta receta: una de las tartas sin horno más deliciosas que podrás hacer para lucirte en casa.

¿Se podría empezar acaso por la repostería sencilla sin tener en cuenta uno de los ingredientes estrella? La respuesta es no, cuando de leche condensada se trata. Ya seas de los que se la echan a pecho o de los que reniegan del excesivo sabor dulce, atento a esta tarta que, pese a estar hecha con este producto, consigue un sabor dulce de lo más sutil.

Tiempo de preparación: 40-60 minutos Dificultad: Fácil Costo: Muy económico Comensales: 4

Foto: iStock.
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Ingredientes

  • 100 gramos de leche condensada.
  • 250 ml de nata para cocinar.
  • 3 hojas de gelatina.
  • 10 bizcochitos tipo soletilla.
  • Canela al gusto.

Elaboración

  1. Ponemos las hojas de gelatina en agua, según las propias indicaciones del producto. Tendrás que acostumbrarte a hidratar la gelatina cuando necesites emplearla en alguna receta. El agua tiene que estar fría y ser abundante.
  2. Mientras hidratamos las hojas de gelatina, podemos aprovechar el tiempo para calentar la leche condensada. Podrás hacerlo en el microondas durante unos pocos minutos o en un cazo. Da igual como lo hagas siempre que temples la leche condensada para poder diluir esa gelatina.
  3. Montamos la nata aparte. Aunque lo podrás hacer con un poco de paciencia y unas varillas, si tu batidora cuenta con este accesorio será cuestión de minutos.
  4. Una vez está la nata montada por un lado y la leche condensada y la gelatina por el otro, une los ingredientes ayudado por unas varillas o por lo que se conoce como una lengua de repostería.
  5. Forramos un molde con papel vegetal. Podrás usar mantequilla para que ese papel quede perfectamente adaptado a la forma del molde. Añade la mousse que hemos conseguido en el paso anterior.
  6. Encima de la mezcla coloca los bizcochitos de soletilla y ponlo en la nevera.
  7. Pasadas unas horas, podrás desmoldar la tarta y espolvorear la superficie con la canela en polvo.

Foto: iStock.
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Truco final

Aunque solo tendrás que tener la tarta en reposo en la nevera unas horas, para conseguir la mejor textura el truco consiste en hacer la tarta 24 horas antes de que te la vayas a comer. Una vez llegue el momento, desmóldala un rato antes de servirla. El punto en el paladar será el óptimo.

Otro de los trucos a tener en cuenta en esta receta de tartas sin horno es añadir, en lugar de canela, un poco de cacao en polvo. Tanto el cacao como el coco rallado quedarán perfectos con esta tarta. Juega con la forma y con la decoración. Las frutas serán ideales como elementos decorativos en esta receta.

¡Bienvenido al mundo de las recetas de repostería para principiantes!