Si quieres saber cómo se hacen los filetes rusos, a continuación encontrarás nuestra versión y algunas opciones para que experimentes y crees variantes.

Este plato ha sido desplazado por las hamburguesas, pero tuvo gran popularidad hace años. La primera vez que fue mencionado por escrito fue en la Larousse Gastronomique en 1936, aunque variedades muy similares como el frikadellen alemán han existido desde siempre.

Los filetes rusos son un clásico en la cocina de madres y abuelas, y cada casa tiene su propia manera de elaborarlos. Sus características son un exterior crujiente con una carne con sabor especiado e intenso. Para darle ese sabor a la carne, se utilizan especias y condimentos.

Tiempo de preparación: 15 minutos Dificultad: Muy fácil Coste: Moderado Comensales: 4

Ingredientes

  • 500 g de carne de ternera picada
  • 2 rebanadas de pan
  • 1 vaso de leche
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • Perejil picado
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
  • 1 huevo

Elaboración

Comienza la preparación la noche anterior poniendo el pan desmigado en remojo con la leche. Si quieres conseguir una textura extratierna, utiliza solo la miga.

En el momento de la elaboración, pon la cebolla picada en una sartén con aceite. A continuación, dórala hasta que quede transparente. Recuerda que es muy importante que la cebolla no esté demasiado hecha, ya que se dora para potenciar su sabor dulzón. No obstante, si te pasas, podrías conseguir un sabor tostado.

Coge un bol y mezcla en él la carne salpimentada con la cebolla dorada, el pan escurrido, el ajo y el perejil. Consigue que quede una masa homogénea.

Lo siguiente que debes hacer es añadir el huevo batido. Después, continúa amasando todo hasta que se integre completamente con los otros ingredientes.

Por último, tendrás que preparar filetes redondos de unos dos centímetros de ancho y pasarlos por la sartén hasta que queden dorados.

Truco final

Para que disfrutes verdaderamente de esta receta, debes conseguir unos filetes sabrosos y algo crujientes por fuera. Sigue estos trucos para unos filetes rusos jugosos y ya verás como no hay nadie que se resista al exquisito resultado que conseguirás:

- Utiliza una mezcla con carne de cerdo que, al tener más materia grasa, le aporta mayor jugosidad. También puedes seleccionar un tipo de ternera con más grasa intramuscular como la de buey Black Angus.

- Cambia el huevo en la carne por un rebozado crujiente. Lo puedes hacer cubriendo los filetes primero de harina, después de huevo y por último de pan rallado. De esta manera, crearás una capa que, además de aportar textura al filete, sellará la carne, creando una barrera física que retenga los jugos.

- No cocines la carne de más. Por pura física, cuanto más tiempo esté en el fuego, más agua se evaporará y, en consecuencia, tendrás un resultado menos jugoso. Para saber cómo se hacen los filetes rusos con la carne muy hecha, séllala primero, pasándola por la sartén a fuego muy fuerte por las dos caras hasta que se dore, y termina de cocinarla con el fuego a muy baja intensidad.