Las alitas de pollo rellenas de foie te van a dejar con la boca abierta. Seguramente que ya las has probado de todas las maneras: extracrujientes, con salsa o sin salsa, pero lo más probable es que no se te ocurriera sumar el foie a la ecuación. Tranquilo, no te martirices por la falta de imaginación, aún estás a tiempo de ponerte manos a la obra.

Esta es una de las recetas de pollo más sencillas, una que puedes elaborar tranquilamente un sábado por la noche y disfrutar de una buena película con tus amigos. Nada mejor que esta original receta, la cual no tiene muchos años, y que une dos alimentos que hasta ahora no se habían encontrado. La vas a disfrutar, no te quepa duda.

Tiempo de preparación: 30 minutos. Dificultad: Fácil. Coste: Económico. Comensales: 8.

Ingredientes

  • 8 alitas de pollo
  • 160 gramos de foie
  • 1 puerro
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 200 gramos de pan rallado
  • 200 gramos harina
  • 4 huevos

Elaboración

Foie casero de pato. (Foto: Azaya)
Foie casero de pato. (Foto: Azaya)

1. Para empezar con esta receta tendrás que partir las ocho alitas en sus dos partes. Luego cuécelas en agua hirviendo junto a la zanahoria, la cebolla y el puerro con una pizca de sal. Déjalas veinte minutos para que la carne se ablande.

2. Una vez listas, sácalas y deshuésalas. No creas que es tan complicado como parece. Utiliza la puntilla del cuchillo para cortar a lo largo de toda la pieza y extrae el hueso con cuidado para no romper la piel. La primera vez no te va a salir bien, pero a la octava lo habrás dominado.

3. Ahora le llega al turno al foie. Envuélvelo en papel film y amásalo hasta que se ablande, el calor de tus manos será más que suficiente. Cuando lo notes tan blando que se deforma, ayúdate de una cuchara o una manga pastelera para ir rellenando el interior de la alita. Ten en cuenta que el espacio disponible es muy escaso, así que procura no pasarte rellenando.

4. El siguiente paso consiste en empanar todas las alitas. Por si no lo recuerdas, primero tienes que pasarlas por la harina, luego por un bol con huevos batidos y terminas con un buen recubrimiento de pan rallado. No dudes en repetir desde el baño en el huevo para conseguir un crujiente más potente.

5. Pon a calentar una sartén con abundante aceite y fríe las alitas hasta que estén bien doradas. Menos de cinco minutos serán suficientes, pero no olvides dejarlas enfriar un poco antes de probarlas o te quemarás el paladar. ¡Que aproveche!

Truco final

Para degustar estas alitas, puedes optar por una amplia gama de salsas, las cuales también son muy sencillas de elaborar. La barbacoa es un clásico que suele triunfar y al que puedes añadir un toque picante. Un alioli es una apuesta segura, en especial si las vas a acompañar con unas patatas fritas. Y una salsa vinagreta le aportará un toque aún mayor de originalidad. Sin duda, estas alitas de pollo rellenas de foie marcarán un antes y un después en tus reuniones sociales caseras.