Las cenas rápidas son siempre tan efectivas como adecuadas para no estar demasiado tiempo en la cocina. En ocasiones, preparar cenas para niños se limita a hacer un bocadillo con algún embutido, pero, aparte de no ser demasiado saludable, quizá no sea la mejor manera de demostrar tus dotes culinarias.

A continuación, te ofrecemos una receta sencilla de pastel de cebolla y jamón cocido idónea para cenar de forma adecuada invirtiendo el mínimo tiempo posible. Seguro que sorprendes a tu familia y que consigues su aprobación con enorme facilidad. Todo sea por dejar de cenar más de lo mismo y por probar nuevos sabores, combinaciones y texturas sin perder de vista el aporte nutricional de la receta.

Tiempo de preparación: 30 minutos Dificultad: Muy fácil Coste: Económico Comensales: 4

Ingredientes

  • 1 base de hojaldre
  • 2 cebollas
  • 200 gramos de jamón cocido
  • Queso rallado
  • 4 huevos
  • 4 cucharadas de leche
  • 100 cl de nata líquida
  • 200 gramos de queso para gratinar

Elaboración

Estira el hojaldre hasta que alcance la medida del recipiente en el que lo vas a cocer. El mismo ha de ser rectangular. Forra sus paredes, previamente untadas con mantequilla y harina, para formar una base de tarta. Mételo en el horno a unos 120ºC hasta que se dore ligeramente.

2. Corta las cebollas en dados pequeños. Dóralos usando un poco de mantequilla en una sartén.

3. Saca el hojaldre, añade las cebollas, el jamón cortado a tiras, el queso para gratinar y una mezcla a base de los huevos batidos, sal, pimienta, la leche y la nata. Viértelo todo en el interior de la tarta.

4. Dora en el horno a unos 150º, comprobando siempre la textura de la crema anterior y la de la base de hojaldre.

5. Deja enfriar unos minutos antes de servir, te será más fácil cortarla.

El sabor dulce de la cebolla contrasta con el del jamón. Esta especie de quiche no deja de ser un acierto ya que gusta a mayores y a pequeños por igual. Se recomienda siempre usar una temperatura baja en el horno para lograr el resultado esperado y evitar que el relleno se cueza demasiado y el hojaldre se pase de tueste.

La combinación de crujiente con la crema interior es más que recomendable para conseguir sorprender a tus familiares. Admite todo tipo de aderezos y es una cena muy adecuada para recuperar la fuerza perdida durante la jornada. Si quieres hacerla más especial, prepara tú mismo la masa y conseguirás un plato digno del mejor restaurante de tu ciudad. Seguro que, en cuanto lo prueben en tu casa, se convierte en uno de los platos más demandados por parte de tu familia.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Truco final

Y sobre todo se puede guardar fácilmente en una fiambrera para el día siguiente. Para calentar la tarta, se te aconseja poner el horno a 150ºC durante 10 minutos, apagarlo y meter la tarta durante unos 5 minutos. Conseguirás mantener la textura original y todo el sabor.

No necesitarás mucho para disfrutar de cenas rápidas con todo el sabor.