Como su propio nombre indica, esta maravilla de los entrantes veraniegos es originaria de la italiana isla de Capri, lo cual no significa que no se disfrute ya en todo el mundo, sobre todo cuando las temperaturas son altas y lo único que apetece comer son platos frescos y ligeros.

Aunque su origen no está del todo claro, una de las varias teorías que por ahí circulan dice que la fama la adquirió cuando un rey egipcio que veraneaba por la isla italiana en los años cincuenta pidió un plato refrescante y le sirvieron esta ensalada tras un largo día en la playa. Nosotros no íbamos a ser menos; con esta receta tan fácil como vistosa tendréis solucionado el primer plato para comer en casa o incluso para llevároslo al campo (o a la playa) y comerlo allí mismo.

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.


Tiempo de preparación: 10 minutos Dificultad: Fácil Coste: Económico Comensales: 2

Ingredientes

  • 2 tomates en rama grandes
  • 1 bola de mozzarella
  • Albahaca fresca
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.

Elaboración

  1. Lava muy bien los tomates y sécalos con cuidado con un paño de cocina. Ponlos sobre una tabla de cortar con la parte de la rama hacia arriba y quítales la ramita. Sin cambiarlos de posición y usando un buen cuchillo, dales cortes transversales de aproximadamente 0,5 cm y sin llegar al fondo, de manera que no se separen las rodajas del tomate. Añade sal al gusto entre los cortes del tomate y reserva.
  2. Por otro lado, corta la mozzarella en rodajas finas y prepara unas hojas de albahaca fresca.
  3. Coge una rodaja de mozzarella junto con una hoja de albahaca y ve metiéndola entre las rodajas del tomate que has cortado. Repite el proceso con los dos tomates.
  4. Finaliza añadiendo un buen chorro de aceite de oliva sobre cada tomate y sirve fresquito.

El truco final

Puedes preparar este plato con una presentación mucho más sencilla, extendiendo las rodajas de tomate sobre un plato y alternándolas con la mozzarella y la albahaca.