Pocas veces amarga un postre. Y mucho menos cuando se trata de chocolate. Recientemente incluso ha llegado a España una nueva clase de chocolate, de color rosa, con un sabor ácido y afrutado. Pero este no es, por ahora, el que destaca cuando pensamos en una trufa. El chocolate, además de estar directamente asociado al placer, tiene infinidad de beneficios para la salud, tanto para la física como para la psíquica: tiene propiedades antioxidantes, anticoagulantes y antiinflamatorias, asociadas a la prevención de problemas cardiovasculares y a un retraso en el envejecimiento de la piel. Además, el cacao es uno de los remedios más eficaces contra la tos crónica.

Y además de todo esto está delicioso y tiene mil salidas para un buen postre. Uno sencillo es el de las trufas de chocolate, unos pequeños bocaditos que comparten nombre y forma con los tan apreciados hongos y que se pueden preparar en menos de 15 minutos, aunque luego necesitarán un cierto tiempo para la refrigeración. Esto es lo que necesitas para preparar unas pequeñas trufas con las que invitar hasta a cuatro comensales a un café con el mejor acompañamiento.

Ingredientes

  • 150 gramos de chocolate negro
  • 75 mililitros de nata
  • 1 cucharadita de postre de extracto de vainilla líquido
  • 2 cucharadas soperas de virutas de chocolate

Elaboración

  1. El primer paso es hacer la ganache, que es una preparación compuesta de nata mezclada en caliente con chocolate a partes iguales. Se usa, entre otras cosas, para recubrir bombones de chocolate.
  2. Se pica el chocolate a cuchillo, bien troceado para que se funda lo más rápido posible.
  3. Se coloca la nata en un cazo, donde se la lleva a ebullición. Se le añade la vainilla líquida y con el fuego apagado se incorpora el chocolate. Se mezcla suavemente hasta que adquiera una textura cremosa y se integren las dos preparaciones.
  4. Una vez mezclado, se refrigera la mezcla hasta que quede firme.
  5. Después solo hay que preparar pequeñas bolas de chocolate, con la ayuda de una cucharilla. Haciéndola rodar sobre la superficie de la cocina en la que se está trabajando se va rebozando en las virutas de chocolate. También se puede rebozar con pistacho picado o azúcar rosa.

Una vez terminadas, solo hay que dejarlas en la nevera hasta que se queden bien frías y se pueden acompañar de chocolate picado. Para prepararlas para el futuro, un buen truco es congelarlas envolviéndolas cuidadosamente para que no adquieran el sabor del congelador y conservarlas varias semanas. Eso sí, entonces habrá que descongelarlas despacio, en la nevera, cuando se vayan a consumir.