Las galletas de mantequilla son un dulce muy popular en Escocia. Allí aparece la primera receta escrita en el siglo XVIII, aunque también lo son en Irlanda o en países escandinavos como Dinamarca y Suecia. Su textura ligera, untuosa y arenosa se debe a la combinación de mantequilla, azúcar, una pizca de sal y harina de trigo.

Originariamente se elaboraban con harina de avena, maíz o arroz. Añadiremos esta última a la receta de hoy para que la base de la tarta se desmigue y tenga un acabado más seco y sabroso. Esta masa se puede cortar en bastones a los que se denomina fingers, darle forma redonda como galletas tradicionales o utilizarla en forma de disco como base de tarta, para la que no necesitaremos molde ya que mantiene la forma durante la cocción.

Para preservar el color pálido y la textura crujiente utilizamos una temperatura suave de horneado. Una vez fría, la decoramos con fresas laminadas en forma de rosácea y barnizamos con una jalea o con mermelada colada. ¡Alegra tu mesa con esta vistosa tarta primaveral!

Tarta de galleta de mantequilla y fresas

Tiempo de preparación: 30 mimutos + 2 horas de reposo Dificultad: Fácil Coste: Económico Comensales: 6

Ingredientes

  • 170 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 40 g de azúcar glas
  • 125 g de harina
  • 70 g de harina de arroz
  • ¼ cucharadita sal
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 2 cucharadas soperas de sirope de arce
  • ½ kg de fresas
  • Dos ramas de grosellas
  • 150 g de mermelada de albaricoque colada

Foto: Snaps Fotografía.
Foto: Snaps Fotografía.


Elaboración

  1. Precalienta el horno a 160ºC.
  2. En un bol, trocea la mantequilla con un cuchillo.
  3. Añade con el azúcar glas, dos cucharadas de sirope de arce y una cucharadita de esencia de vainilla. Trabaja los ingredientes con el dorso de una cuchara.
  4. Añade una cucharadita de sal, la harina de trigo y de arroz. Trabaja con la punta de los dedos hasta conseguir una masa arenosa. Forma una bola, envuélvela y refrigera durante 2 horas para que repose.
  5. Extiende la masa con la ayuda de un rodillo hasta conseguir un grosor de medio centímetro.
  6. Córtala con un aro para darle un diámetro de 20 cms. Retira los excedentes de masa y pínchala con un tenedor.
  7. Hornea durante 15 minutos o hasta que los bordes se vuelvan ligeramente dorados. Deja reposar 10 minutos sobre una rejilla para que se enfríe por completo.
  8. Corta las fresas en láminas muy finas y cubre con ellas la base empezando por la parte exterior y terminando por el centro de la tarta.
  9. Glasea con la mermelada de albaricoque previamente colada para que sea más fácil de extender.

El truco final

Utiliza cualquier otro tipo de fruta o altérnalas formando discos de distintos colores. Deja que repose una hora para que el jugo de las fresas empape ligeramente la galleta.