La temperatura del aceite es muy importante a la hora de conseguir una fritura crujiente o un confitado homogéneo. Si utilizamos temperaturas suaves, los ingredientes se cocerán en el aceite; esto es ideal para las patatas que usemos para preparar una tortilla o para confitar un bacalao. Por el contrario, si lo que queremos conseguir es un acabado crujiente y dorado, el aceite debe alcanzar 180º. Por encima de esta temperatura, empieza a desprender humo y se degrada; por debajo, el ingrediente no se tuesta y absorbe grasa en exceso.

Si no dispones de un termómetro, utiliza este pequeño truco que te ayudará a conseguir el punto perfecto para tus frituras.

Cómo saber si un aceite está listo para freír

Ingredientes

  • Medio litro de aceite de oliva
  • 1 rebanada de pan cortada en cuadraditos
  • Papel absorbente de cocina

Elaboración

  1. Vierte aceite en una sartén y ponla a calentar a fuego fuerte.
  2. Vigila que la temperatura no sea demasiado alta para que no humee.
  3. Cuando empieces a observar la formación de pequeñas ondas en el aceite, echa un trocito de pan y espera a que suba a la superficie y empiece a dorarse.
  4. Sabes que el aceite está en su punto cuando se forman pequeñas burbujas alrededor del pan, ya que se libera vapor durante la fritura. Escucharás un chisporroteo característico.
  5. En cuanto el pan quede dorado y crujiente, retíralo. ¡Ya tienes el aceite listo para freír!

El truco final

Echa los alimentos en el aceite en pequeñas cantidades para que no se enfríe con el contraste de temperatura. Deposita la fritura sobre papel absorbente para reducir la cantidad de grasa en los alimentos.