El olor a bizcocho recién horneado en una casa reconforta y da sensación de hogar. Conseguir que quede fabuloso, esponjoso y aéreo depende de unos sencillos trucos que marcan toda la diferencia. Cuando vamos a comprar, encontramos los paquetes de harina apilados en los puntos de venta. Con la presión, esta se compacta y si la utilizamos directamente, las preparaciones pueden quedar más densas y correremos el riesgo de que nos salgan grumos. No te pierdas este vídeo en el que te explicamos cómo solucionar este desagradable inconveniente de manera muy sencilla y rápida.

Cómo conseguir que un bizcocho quede muy esponjoso

Pasos

  1. Prepara un colador de malla fina y colócalo sobre un bol.

  2. Vierte unas cucharadas de harina en él y remueve con una cuchara o agita el colador.

  3. Repite la operación por tandas pequeñas.

  4. Con el dorso de la cuchara deshaz los grumos de harina, de esta manera quedará suelta y añadirás aire.

  5. Si utilizas levadura, bicarbonato o sal en la receta, añádelos ahora y mezcla estos ingredientes con la harina para que se distribuyan por toda la preparación de manera homogénea.​

El truco final

Precalienta el horno antes de introducir el bizcocho y no lo abras durante el tiempo que dure la cocción.