Pisto riojano, una receta de toma pan y moja
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Pisto riojano, una receta de toma pan y moja

Hay muchas recetas de pisto por toda la geografía española. Esta es una de las que más gustan. Te mostramos cómo llevarla a cabo. Seguro que triunfas entre los tuyos

Foto: Foto: iStock.
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Aunque no todo el mundo lo sabe, en España hay diversas recetas de pisto. Siendo el manchego el más famoso, también los hay muy ricos en Murcia o en La Rioja, que son más desconocidos, tienen sus similitudes y diferencias, y también están para chuparse los dedos. En el caso del riojano, su principal rasgo es que es un pisto con huevo, lo que le da un sabor peculiar y una textura más jugosa a los vegetales.

Con respecto a su historia, la del pisto riojano no es muy diferente del resto de las recetas de otras regiones españolas. Lo más característico es que podemos usar hortalizas de la huerta riojana, por todas las ventajas que conlleva el consumo de productos locales: fomenta la economía local, ayuda a mantener el trabajo de los agricultores de una zona, etc.

Tiempo de preparación: 30 minutos. Dificultad: Fácil. Coste: Bajo. Comensales: 4

Foto: iStock.
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Ingredientes

  • Dos dientes de ajo
  • Media cebolla dulce
  • Medio pimiento verde
  • Medio pimiento rojo
  • Medio calabacín
  • Dos tomates
  • Tres huevos
  • Un poco de aceite de oliva virgen
  • Un vasito de vino blanco
  • Una hoja de laurel
  • Sal y pimienta

Elaboración

  1. En primer lugar, picamos la cebolla en juliana y el ajo por la mitad (así evitamos masticarlo mientras comemos el pisto). Después, ponemos una sartén grande al fuego, con un chorreón de aceite de oliva y echamos el ajo y la cebolla. Ten cuidado que el fuego no esté muy alto para no quemarlos; aún así, no te olvides de darle vueltas de vez en cuando con una cuchara de madera.
  2. Cortamos el resto de ingredientes en juliana. Es importante que se corten bien para que su textura quede suave al cocinarse. En el caso del tomate, nos aseguramos de quitarle bien todas las pepitas y ponerlo encima de un poco de papel de cocina, para que absorba el exceso de agua.
  3. Cuando veamos que la cebolla que hemos puesto al fuego se vuelve un poco transparente, echamos en la sartén el resto de los vegetales cortados y removemos unos minutos con la cuchara de madera. A continuación, añadimos la hoja de laurel y salpimentamos al gusto.
  4. Pasados unos minutos, bajamos el fuego al mínimo, vertemos el vasito de vino y esperamos a que el alcohol se diluya. Por último, batimos los huevos en un recipiente, apagamos el fuego y, aprovechando que aún está caliente el interior, los vertemos y removemos todo hasta que se cuajen y se integren con los demás ingredientes.
  5. Antes de emplatar, retiramos el ajo y la hoja de laurel. Es importante comer este plato en caliente, en frío pierde todo su sabor.
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Truco final

Las recetas de pisto son muy versátiles y aceptan con gusto ciertas variaciones sin alterar su sabor. En este caso, puedes añadir un huevo frito al final de la receta, en lugar de echar todos los huevos batidos. También podemos darle una pizca de sabor extra a la mezcla, añadiéndole beicon ahumado o jamón serrano. Si optas por esto último, no te olvides de echarlo cuando ya hayas apagado el fuego, para que no se endurezca.

Huevo Sal Verduras Vino blanco Hortalizas Aceites
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