Aceites y vinagres aromatizados: cómo hacerlos en casa
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Aceites y vinagres aromatizados: cómo hacerlos en casa

Estos productos se han puesto de moda, pero son carísimos, así que hacerlos de forma casera es mucho más barato y divertido

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Me gusta mucho cocinar y enredar en la cocina. Suelo ver programas de televisión para descubrir nuevas recetas y, en cuanto puedo, visito tiendas gourmet y de utensilios de cocina. Y digo 'visito' en vez de comprar, porque lo que se dice comprar, no suelo comprar. Todo me resulta carísimo. Por eso he ido aprendiendo, a base del famoso ensayo-error, a hacer mis propias versiones de productos gourmet, entre ellos los aceites y vinagres aromatizados.

Habrá quien piense que gastarse 8-9 euros en una botellita de 150 ml de aceite de hierbas no es mucho, pero si quieres tener de varios sabores, te acabas gastando 100 euros en aceites y vinagres, y eso es ¡una compra grande del supermercado!

Para que el aceite obtenga el aroma y el sabor de las hierbas hay que esperar unas tres semanas


En definitiva, que os voy a dejar unas recetas y truquitos para tener estos productos gourmet en casa por poco dinero. Hay que seguir unos pasos previos antes de empezar:

  • Comprar un buen aceite de oliva virgen extra (suelo elegir la garrafa de tres litros) y una buena botella de vinagre de manzana.
  • Preparar unos botes de cristal, tienen que estar bien limpios y preferentemente ser herméticos o tener tapón. Puedes esterilizarlos sumergiéndose unos minutos en agua hirviendo.
  • Comprar o recoger del campo hierbas aromáticas. Yo encuentro siempre romero y tomillo silvestre cuando voy de excursión, pero el resto de las hierbas las compro. Os recomiendo ir a un vivero e invertir un poquito en plantas aromáticas. Basta con ponerlas en el alféizar de la ventana de la cocina y regalarlas de vez en cuando. Son muy fáciles de mantener.
  • Tener a mano unas etiquetas adhesivas o un rotulador de pizarra que escriba en el cristal.
  • Un poco de paciencia: para que el aceite obtenga el aroma y el sabor de las hierbas hay que esperar unas tres semanas y almacenarlo en un lugar oscuro (dentro de un armario).

Cómo prepararlos

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Una vez que todo esto esté preparado podemos ponernos a elaborar nuestras recetas. Las cantidades son para un bote pequeño de entre 150-200 ml:

  • Aceite de romero y ajo: lava muy bien una buena rama de romero y déjala secar en un papel de cocina. Pela tres dientes de ajo. Pon el romero y el ajo en el fondo del bote y rellena hasta arriba con aceite. El aceite lo puedes calentar un poquito a unos 45-50 grados (tienes que tener un termómetro de cocina); y si no, lo puedes hacer en frío. Este aceite te sirve para añadirlo al pollo, al conejo o a la pasta. Aquí te dejo una receta facilísima de pollo al horno que queda buenísimo. Solo tienes que untar todo el pollo con este aceite antes de meterlo al horno y añadir un poco más de romero fresco por encima, ¡que quede bien untado del aceite! Puedes acompañarlo con unas patatitas salteadas con este mismo aceite.
  • Aceite picante: pela tres dientes de ajo y ponlos en el fondo del bote. Añade seis guindillas (o más, esto es a gusto del consumidor) y unos granos de pimienta negra o rosa. Después de unas semanas tendrás un aceite con mucha 'vidilla'. Puedes añadirlo a la pasta, a la pizza y cualquier carne. Yo hago el humus con este aceite y le da un sabor estupendo.
  • Aceite de albahaca: este es el más sencillo del mundo. Lava y seca unas hojas de albahaca y añade el aceite. Es buenísimo para hacer pesto o para añadir a los platos que lleven tomate frito.
  • Aceite de tomillo y limón: necesitas dos o tres trocitos de corteza de limón y dos ramas de tomillo. Asegúrate de que no hay nada de la parte blanca del limón en tu corteza. Lávalo todo muy bien y deja secar un ratito. Añade el aceite y deja macerar tres semanas. Si te gustan mucho los sabores cítricos, también puedes añadir la ralladura de un limón para conseguir un aceite con más intensidad.

Para hacer un vinagre de hierbas puedes usar cualquiera o mezclar todas, y dejarlas macerar con el vinagre en un bote tapado con tela o papel

  • Vinagre de fresas: es un poco más complicado de hacer, pero está buenísimo en ensaladas y gazpachos. Necesitas 100 g de fresas, 250 ml de vinagre de manzana y una cucharada de azúcar. Pon los tres ingredientes en un bote y deja reposar dos horas. Luego pasa toda la mezcla a una cazuela y caliéntalo hasta que rompa a hervir. Baja el fuego y remueve durante 15 minutos. Puedes ir triturando las fresas mientras lo cueces o dejarlas enteras para luego colarlas. Lo que prefieras. El vinagre queda buenísimo de las dos maneras. Una vez enfriado, échalo en un bote y tápalo con papel de cocina o una tela, puedes poner una cinta o una goma para que se quede fijo. Déjalo tres semanas y luego pruébalo. Si te parece que está bien, lo tapas y ya está. Si te parece que sabe mucho a fresa, añade un poco más de vinagre blanco. Está buenísimo en ensaladas.
  • Vinagre de hierbas: usa cualquier hierba, tomillo, romero, estragón..., o mézclalas todas y ponlas a macerar con el vinagre en un bote tapado con tela o papel de cocina. Después de unas semanas tendrás unos vinagres estupendos para aderezar ensaladas, carnes y pescados.

Truco final

Y un consejo final. Agita los tarros de vez en cuando, hay que asegurarse de que los elementos que van a dar sabor al aceite o al vinagre quedan bien cubiertos en su totalidad para evitar que se puedan estropear. Anímate a prepararlos y sorprende a familiares y amigos con unos sabores intensos y diferentes.

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