La 'sobrasada de Mallorca' está arrasando en EEUU, pero es falsa
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FRAUDE gastronómico

La 'sobrasada de Mallorca' está arrasando en EEUU, pero es falsa

Típica de las Baleares, se ha convertido en una moda culinaria. Sin embargo, es una imitación 'made in USA' que no procede de la isla aunque lo ponga en la etiqueta

Foto: Doña Juana, una de las marcas americanas. (iStock)
Doña Juana, una de las marcas americanas. (iStock)

Se ha puesto de moda en EEUU en restaurantes de lujo que lo incorporan a sus elaboraciones y en los aperitivos. El consumo de la sobrasada de Mallorca aumenta, solo que ni es sobrasada, ni mucho menos de Mallorca, aunque sus etiquetas digan lo contrario. Un artículo en el diario 'Bloomberg' explica la nueva tendencia gastronómica pero omite la realidad: no hay empresas certificadas españolas que cumplan los requisitos del producto típico de las Baleares que exporten a EEUU, sencillamente porque no se puede. Sin embargo, no hay ningún impedimento legal para que estas réplicas que son fabricadas en EEUU exhiban en sus etiquetas la referencia mallorquina.

No hay empresas españolas que exporten el producto original: EEUU impone grandes barreras

Lo explica a Alimente Jaime Ballester, presidente del Consejo Regulador de Sobrasada de Mallorca, que tiene registrada la IGP, es decir el certificado de calidad que garantiza la pureza del producto y el origen, de obligado cumplimiento en la UE. “Me parece genial que el público estadounidense descubra uno de nuestros grandes productos, pero es una pena que no puedan probar la auténtica sobrasada de Mallorca, porque lo que tienen allí son imitaciones que se fabrican en EEUU, no en Mallorca, aunque el etiquetado diga lo contrario”.

Copias de lujo

Uno de los restaurantes que ha popularizado en Washington el producto, Del Mar, del chef Fabio Trabocchi, se ha convertido en una tendencia que se extiende por otras partes del país. Lo venden como si fuera de Mallorca aunque no lo sea. Para poder exportar un producto cárnico que es además crudo y curado hace falta homologarse allí, tal y como explica Ballester, y es un proceso largo y muy costoso que puede durar casi cuatro años. “Son barreras muy difíciles de sortear para la mayoría de las empresas que producen en Mallorca, que son pequeñas y medianas y en algunos casos familiares”. En el propio artículo de 'Bloomberg' remiten a una tienda online para comprar sobrasada de Mallorca, Spanish Table, de la marca Doña Juana, que produce en EEUU la empresa La Española Meats, Inc. y se publicita en las tiendas online como 'longaniza semicurada y suave de Mallorca' y en su descripción: “La más típica longaniza de Mallorca. Cerdo, sal marina, ajo y aceite se combinan en una receta que es lo más parecido a lo que encontrarás en las Islas Baleares”. En la letra pequeña advierten. En el nombre del producto, no. Obviamente, están obligados a indicar la fabricación 'made in USA', de acuerdo con la agencia americana FDA -Food and Drugs Administration-.

Desprotección institucional

La cuestión es bastante compleja porque no solo se trata de que sean imitaciones fabricadas en EEUU, sino que no hay forma legal de hacer que retiren la denominación mallorquina del nombre. “Lo peor es que no podemos hacer nada. En la UE, por ejemplo, si detectamos una sobrasada que se está produciendo y vendiendo en Alemania y se promociona como tal, acudimos al Gobierno vía ministerial y se toman medidas inmediatas: se deja de producir porque dentro del marco europeo se respeta el IGP, que identifica la certificación del producto y su lugar de origen. Sin embargo, en EEUU estamos totalmente desprotegidos, no hay ninguna ley que les prohíba publicitarlo así. Hemos detectado algunas de estas marcas como La Juana, que venden su producto como sobrasada de Mallorca -cuando no tiene nada que ver- y lo hemos remitido al Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación, que a su vez lo pone en manos de la Embajada española en EEUU, pero cuando llega allí se convierte directamente en papel mojado: no hay ninguna protección”.

La prensa americana reconoce que está protegida en la UE, pero omite que el 'made in USA' es una imitación

Mientras tanto, las réplicas se hacen populares en EEUU, como la que introdujo el artesano italiano Tony Fiasche en el restaurante Jaleo en Las Vegas, del chef español José Andrés. Las imitaciones vetan prácticamente el acceso al mercado estadounidense del producto originario de España, que cumple además una serie de cualidades y características de elaboración que precisamente certifican en Mallorca y que no siempre se cumplen.

El restaurante Jaleo del chef español José Andrés difundió también la versión de un italiano, Tony Fiasche

La propia información de 'Bloomberg' especifica el verdadero origen: “Hacia 1600 la sobrasada se convirtió en una seña de identidad de Mallorca, una de las islas de las Baleares al este de España”. Y añaden incluso que en 1996 “la UE reconoció oficialmente la sobrasada de Mallorca como un producto protegido por área geográfica”, un aspecto que, sin embargo, no remarcan en el artículo cuando enlazan a la página de venta o cuando no identifican claramente las imitaciones del restaurante Del Mar o Jaleo en EEUU.

Protección en el etiquetado

Desde Baleares son conscientes de la dificultad de poder tomar medidas, pero les gustaría que al menos hubiera un etiquetado que alertara al consumidor americano porque la realidad es que “es un fraude”, según afirma tajante Jaime Ballester. Alimente ha comprobado que, según su normativa, los productos indican su procedencia de fabricación, en este caso el propio EEUU, pero usan el nombre: “Estos artículos dan fama al producto pero no al original. Está muy bien redactado, pero la realidad es que con ese tipo de información engañan a los estadounidenses, que compran o disfrutan de la sobrasada pensando que es de Mallorca cuando no es cierto”. Es un tono de indignación y de impotencia.

Según crece la moda, también lo harán las empresas americanas y será difícil penetrar en un mercado copado

Tampoco es que hayan tirado la toalla: hay principalmente una empresa de Mallorca que está intentando la posibilidad de abrir mercado en EEUU y que, según las valoraciones del presidente del consejo regulador, “más pronto que tarde lo va a conseguir, pero cuesta tiempo. Se trata de El Sagal Tradición, pero aunque está en trámites desde hace un año o dos, aún no está aprobado. Va muy despacio”.

Luchar por el reconocimeinto

No parece, sin embargo, que puedan alcanzar su cometido cuando ya hay otros productos bajo el punto de mira de los fabricantes de EEUU, como el aceite de oliva virgen, un mercado aún más complicado, porque no tienen producción interna para satisfacer su gran demanda y al que, en cambio, están intentando poner trabas comerciales. Mientras, la moda de comer la sobrasada con el golpe de horno clásico de las Islas Baleares, que mejora aún más su sabor, siga creciendo, las empresas que imiten el producto también lo harán y será difícil penetrar en un mercado ya copado, una forma de robar un producto.

A ese ritmo, en el hipotético caso de que las empresas mallorquinas consiguieran homologarse en EEUU o a base de alguna operación comercial con empresas estadounidenses, estrategias que han seguido algunos productores y cooperativas exportadoras de aceite de oliva españolas para protegerse de las medidas y legislación estadounidense, es una puerta trasera para recuperar al menos algo del producto cuya denominación les pertenece, aunque la receta se pueda imitar, y conseguir que el público americano se acostumbre, barriendo cualquier posibilidad.

Restaurantes José Andrés
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