Según el psicólogo estadounidense Wayne Dyer, "lo que pensamos determina lo que nos pasa. Por eso, si queremos cambiar nuestras vidas, deberemos ampliar nuestra mente". Es una forma sutil de decir que tanto la actitud que tenemos frente a determinadas situaciones como nuestro estado de ánimo dan sus resultados. La mayores expresiones de este fenómeno se dan cuando nuestra mente es capaz de provocar cambios fisiológicos en nosotros. Por desgracia, estos suelen ser negativos. Se han descrito ampliamente en multitud de situaciones médicas. Tal vez la que más nos afecte a nosotros es la capacidad de enfermar repetidamente durante (o justo después) de haber pasado un periodo de estrés. Dicho de otro modo, el estrés es capaz de disminuir nuestras defensas.

Nuestra mente tiene mucho poder, desde luego, pero hay terrenos en los que es lógico que sea completamente impotente, como en la pérdida de peso. Para explicar mejor esto, lo mejor será recurrir a un ejemplo. Pongamos a dos gemelos, que tienen el mismo ritmo metabólico, consumen las mismas calorías cada día, hacen el mismo ejercicio y siguen exactamente la misma dieta, comiendo todos los días a las mismas horas. Sería ilógico pensar que, si son fieles a su nuevo estilo de vida, uno adelgazase más que el otro. Pues resulta que, según han descrito investigadores de la Universidad de Plymouth. en Reino Unido, y la Universidad de Tecnología de Queensland de Australia, la gente que se imagina delgada mientras hace dieta pierde más peso que la que no.

"Lo mejor de este régimen es que los sujetos eran libres. No tenían un programa de dietas ni ejercicio"

El estudio que ha descrito esta situación fue elaborado por los investigadores Linda Solbrig, Ben Whalley, David J. Kavanagh, Jon May, Tracey Parkin, Ray Jones y Jackie Andrade, de las universidades anteriormente mencionadas. Centraron su trabajo en el análisis de una nueva dieta llamada Functional Imagery Training (FIT). En español, es algo así como Tratamiento de la Visualización Funcional. Esta dieta se basa no en cambiar (únicamente) los hábitos como la alimentación o la adicción al tabaco, sino mantener en todo momento una motivación que nos ayude a cumplir lo que nos proponemos. No es difícil entender la relevancia de esta técnica: casi nadie ha conseguido el éxito en su primera dieta, hemos tendido a abandonarla al poco de empezar.

La idea detrás de esta 'dieta' es imaginarnos como queremos ser, en todo momento, durante la duración del proceso. Como comentaba una paciente, Trisha Bradbury, al periódico bitánico 'Telegraph', "no paraba de pensar en llevar el vestido que me compré para la graduación de mi hija. Eso me ayudaba en días en los que no me apetecía hacer ejercicio o que quería comer lo que me apetecía. Seguía imaginandome cómo estaría con él".

Foto: iStock.
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Por supuesto, unas declaraciones de una única persona no son prueba de prácticamente nada. Si fuera ese el caso, aliens abducirían vacas para realizar sus experimentos en ellas, cosa de la que hasta el momento solo un grupo (muy particular) de personas sostiene. Si queremos pruebas respecto a las ventajas de este 'régimen imaginativo,' podremos recurrir al trabajo anteriormente mencionado de los investigadores liderados por la doctora Linda Solbrig. La propia científica explica las ventajas de esta técnica: "Lo fantástico de este régimen es que los sujetos eran completamente libres en sus decisiones. No se les dio ni un programa de dietas ni de actividad física".

Según los investigadores pudieron comprobar, los sujetos que utilizaron el método FIT perdieron cinco veces y media más peso que los que solo siguieron una dieta. Los datos concretos son más impresionantes todavía: con un régimen tradicional, en 6 meses, los sujetos perdieron 0,74 kg de media, mientras que con el método FIT, la pérdida de peso alcanzó, de media, 6,44 kg.

Las implicaciones más allá de la pérdida de peso están todavía por descubrir, pero lo que es seguro es que nuestra actitud es fundamental en la conservación y mejoría de la salud y en la pérdida de peso. Ahora solo falta imaginarnos en todo momento con un chalet a pie de playa y con un Ferrari en el garaje.