La concentración de hidratos de carbono y grasas en el calamar es baja, lo que lo convierte en un alimento apto para las dietas. Las proteínas, por el contrario, sí tienen una presencia destacada.

El calamar es un molusco rico en hierro, potasio, zinc (un micronutriente involucrado en distintos procesos metabólicos), selenio (que tiene importantes funciones antioxidantes) y cobre (que da flexibilidad a los vasos sanguíneos y permite que la sangre circule mejor).

Entre las vitaminas que contiene destacan particularmente la B12 (cobalamina) y la B2 (riboflavina).

Valores nutricionales (100 g):

Calorías: 72 kcal

Carbohidratos: 1 g

Grasas: 1,5 g

Proteínas: 14 g

Fibra dietética: 0 g

Tipos de calamar

Podemos encontrar el calamar común tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo. Otras especies que se pueden adquirir en los mercados son el calamar patagónico, procedente de Sudamérica y de menor tamaño, el calamar gigante o veteado, el calamar americano o el rabón.

Foto: iStock.
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Historia y curiosidades

- Es un ingrediente popular en tradiciones culinarias muy variadas, siendo los principales consumidores los turcos, japoneses, italianos, españoles, coreanos e indios. En su preparación es importante cocinarlo durante poco tiempo ya que su carne se endurece si la cocción es excesiva.

- El cuerpo del calamar se puede cocinar en una sola pieza o cortado en tiras o aros. También los brazos y los tentáculos son comestibles. Las únicas partes que no se pueden utilizar son su hueso calcáreo, denominado pluma, y su pico.

- Su bolsa de tinta es comestible y se emplea en diversas preparaciones culinarias.