El aceite de oliva es malo para esta enfermedad (y es más grave de lo que parece)
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no todo iban a ser cosas buenas

El aceite de oliva es malo para esta enfermedad (y es más grave de lo que parece)

La pancreatitis, de padecerla, puede ponernos en una cama de hospital a una velocidad pasmosa. Por desgracia para nosotros, en la Clínica Mayo, acaban de descubrir que las grasas 'buenas' no lo son tanto (para esto)

Foto: Foto: iStock.
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Estamos orgullosísimos de nuestro aceite de oliva. Es el oro líquido español, el mejor del mundo y, como se encargan de certificar incontables médicos, nutricionistas, dietistas e investigadores de todo el mundo, una de las grasas más sanas que existen (si no la mejor de todas). Entre esos científicos no se encuentra el doctor Vijay Singh, de la Clínica Mayo (uno de los centros médicos más reputados de todo el mundo). Según él, el aceite de oliva puede ser muy malo para la pancreatitis, y eso no es ninguna tontería. Pero vamos por partes.

¿Qué es la pancreatitis?

Se trata de una enfermedad muy seria. Se caracteriza por la inflamación del páncreas, un órgano vital presente en nuestra cavidad abdominal, justo debajo del estómago, que cumple muchas funciones. Entre ellas se encuentran la neutralización de los ácidos estomacales o la segregación de insulina (con el objetivo de controlar nuestros niveles de glucosa en sangre). Existen (aunque son menos comunes) casos de pancreatitis crónica, pero los más comunes son los agudos, que aparecen de repente. Por otra parte, las pancreatitis pueden ser leves (lo que supone que, sin necesidad de tratamiento, se superen) o graves, que son tan peligrosas que pueden causar la muerte a quienes la padecen.

Los síntomas principales son:

  • Dolor en la parte alta del abdomen
  • Dolor abdominal que se extiende hasta la espalda
  • Dolor abdominal que empeora después de comer
  • Fiebre
  • Pulso acelerado
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Sensibilidad al tocar el abdomen

Esas son las manifestaciones de la aguda. La crónica, en cambio, presenta las siguientes:

  • Dolor en la parte alta del abdomen
  • Pérdida de peso
  • Heces aceitosas y con un olor fétido
Foto: iStock.
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Según datos de la propia Clínica Mayo, en Estados Unidos hay, cada año, 300.000 casos de esta enfermedad. Entre las posibles causas que pueden desencadenar una pancreatitis se encuentran:

  • Cirugía abdominal
  • Alcoholismo
  • Fibrosis quística
  • Cálculos biliares
  • Hipercalcemia (causada por hipertiroidismo)
  • Niveles altos de triglicéridos en sangre
  • Infecciones
  • Lesiones abdominales
  • Obesidad
  • Cáncer de páncreas

El descubrimiento

Ahora, el grupo de investigadores de la Clínica Mayo en Estados Unidos, comprendido por los doctores Singh, Douglas Faigel, Norio Fukami, Rahul Pannala, Doral Lam-Himlin y Ann McCullough, ha elaborado un estudio en el que explica que existe una correlación directa entre la pancreatitis y la grasa abdominal: "Hemos sido capaces de demostrar que estas acumulaciones de lípidos se degradan durante la pancreatitis, pero no durante la diverticulitis, a pesar de la inflamación", explica el doctor Singh.

Hasta ahora se creía que la mayor relevancia que tenía la obesidad era con respecto a las enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 o las cardiovasculares. Ahora, el problema que suponen los ácidos grasos para la pancreatitis reside en una enzima llamada PNLIP. Esta es capaz de formar y alterar determinados ácidos grasos que pueden suponer un riesgo para sistemas vitales como el circulatorio, el renal o el pulmonar.

Foto: La pancreatitis y el cáncer, sus dos grandes amenazas. (iStock)

Además, como si eso fuera poco, el equipo de investigadores ha descubierto que las grasas insaturadas como al ácido oleico del aceite de oliva, "considerado como uno de los más seguros para el consumo humano", en realidad aumenta el riesgo de fallo orgánico.

Para finalizar el portavoz de los investigadores, el doctor Singh explica que "nuestros descubrimientos abren la puerta a nuevas vías para tratar la pancreatitis y, por tanto, prevenir el fallo orgánico. Inhibiendo el PNLIP podríamos ser capaces de prevenir la pancreatitis aguda, evitar las hospitalizaciones prolongadas y salvar vidas".

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